Impediría que reclusos planifiquen delitos desde la prisión
A diferencia de otros sistemas, este mecanismo identifica el celular que está en uso y lo bloquea con precisión.
La primera quincena de marzo comenzará a funcionar la tecnología que inhibirá la señal de celular de 10 mil internos de los penales Santiago 1, Cárcel de Alta Seguridad, Ex Penitenciaría y Capitán Yáber, como parte de la lucha contra el crimen organizado.
De hecho, este punto ya está agendado para la segunda reunión del gabinete proseguridad, cuya primera sesión se efectuó el miércoles pasado, encabezada por el Presidente Gabriel Boric.
«Uno de los focos del gabinete proseguridad van a ser los aspectos penitenciarios», informa Jaime Gajardo, ministro (s) de Justicia. «Una de las medidas concretas es que en marzo va a estar en funcionamiento el sistema de inhibición de telefonía celular en el complejo penitenciario de Pedro Montt», explica.
Según Gajardo, ese complejo carcelario no fue elegido al azar, sino que se trata de cuatro recintos que albergan a unos 10 mil internos, un quinto de la población penal del país, que alcanza a las 54 mil personas. «Es un sector clave», dice.
Desde ya está en licitación aplicar lo mismo próximamente en otros diez penales entre Arica y Puerto Montt.
Tecnología de punta
De acuerdo con los datos del ministro (s), este sistema utiliza tecnología de punta, de origen israelí, ya que son pocos los países que cuentan con él. Menciona a Francia, México, Estados Unidos y el propio Israel.
La tecnología se denomina Sistema de Gestión de Comunicaciones Inalámbricas de la empresa Informática Tier 1 SpA.
«Nos permite bloquear la señal del teléfono celular y realizar gestión de esos aparatos, con una precisión de dos metros», explica.
«Es altamente tecnológico, de punta, de nivel mundial, que a nuestro estado le cuesta recursos significativos ($5.600 millones por 36 meses), pero que corta de raíz uno de los principales problemas de los establecimientos penitenciarios, que es precisamente la comunicación que tienen bandas criminales de los internos que se coordinan en el interior o cometen delitos hacia el exterior», plantea el ministro (s).
Gajardo explica que el sistema, mediante antenas, identifica un teléfono irregular en una cárcel y lo bloquea con precisión, a diferencia del sistema Jammer, que no discriminaba y bloqueaba también a celulares que no debía.
«Me tocó ver cuando hicieron las pruebas. Había una pantalla en que se ponía el radio en que funciona esto y aparecían con una precisión exacta todos los teléfonos celulares que estaban en funcionamiento. Uno pinchaba en cada uno de ellos y los iba bloqueando y, como teníamos la identificación de teléfonos de Gendarmería y otros de propiedad fiscal, eso nos permitía mantenerlos activos», plantea Gajardo.
Asegura también que como está en vigencia desde 2023 la ley que considera delito tener celulares o ingresarlos a la cárcel, son muy pocos los aparatos autorizados en el penal, de modo que el sistema no afecta a Gendarmería, que además usa radio para sus comunicaciones.
Seguridad
Los expertos en seguridad tienen sus aprensiones.
Ralph Wladimiro, gerente general de VipSeguridad, advierte que así como la sociedad invierte en tecnología, la delincuencia también lo hace y, por ejemplo, a través de drones «se puede entrar fácilmente desde el exterior, entregándoles armamento, droga, dinero, medios de comunicación».
Dice que se busca legislar contra todo esto, pero «siempre estamos detrás de la acción delictual».
El capitán (r) de Carabineros Jorge Valdés, analista en seguridad, dice, en cambio, que «ellos (los delincuentes) van a quedar aislados en la cárcel con esto y van a ser coartados para planificar asaltos bancarios, secuestros, sicariatos, estafas telefónicas y todo tipo de delitos».


