Es inexplicable lo mal que está tratando Canal 13 al único megarrostro que ha tenido desde Cecilia Bolocco.
Tiene cierto sentido esto de cancelar el reality que Canal 13 pensaba realizar en una isla (de Pascua) si consideramos que la expresión «alerta de tsunami» es una de las más escuchadas por estos días, junto con las de «ingeniero calculista», «corrimos pa'l cerro» y «constructora'e la conch.».
Lo que no me termina de calzar es que la estación católica haya hecho la bombástica movida de contratar a Tonka Tomicic para luego mandarla al sacrificio al frente de un programa incomible («El hormiguero») y acto seguido exponerla al bochorno de dejarla sin programa (el referido reality). Es como si algún equipo chileno se hiciera de los servicios del goleador del Real Madrid, el argentino Gonzalo Higuaín, para confinarlo a la banca o hacerlo jugar lejos del área rival. Chancho en misa.
Como van las cosas, estoy por creer que le levantaron la beldad croata a TVN sólo para que el archirrival no contara con ella. En otras palabras, le pagan una fortuna a Tonka para mantenerla fuera de las pantallas de la red pública. Pero sigue siendo raro (muy raro) que no la aprovechen como debieran.
Ya les soplamos a las cabezas supuestamente pensantes del 13 que la base del matinal que tanto han buscado estos años estaba en «La movida del Festival». Pero no son muy dados a atinar. Ya dejaron ir a Pamela Díaz a Mega (y adivine dónde se fue, a «Mucho gusto», para sacarle más ventajas de rating a «Duerma la mañana» ¿o era «Viva»?). Y ahora están haciendo pasar rabias a su única megaestrella, Tonkita.
Experiencias anteriores que hablan de que Canal 13 es un manitos de hacha con grandes figuras provenientes de otras casas televisivas: Margot Kahl (la mejor de todas en TVN, la peor de todas acá), Lucho Jara (no hay comparación entre la calidez de «De aquí no sale» y el acartonamiento de «Mucho Lucho»), la sita Jeannette (top en Mega, a los tumbos acá), la misma Raquel Argandoña (brilló junto a Camiroaga y Ricarte Soto en «Buenos días a todos» y terminó haciendo el loco acá).
Una mala mano impresionante.


