Sergio Soldati (53) es argentino y trabaja hace más de 30 años como locutor
He tenido una relación especial con Pincoya, que siempre me ha peleado, todo el reality… he tenido que cerrar el micrófono y respirar o contar hasta 10 algunas veces, confesó.
El actor y locutor Rodolfo Valss, quien le pone la voz a «Gran hermano» Argentina, estuvo invitado en un programa de televisión trasandino y cuando hablaba hizo una pausa para aclarar «yo no soy el señor que trabaja para Chile, porque me están escribiendo un montón de chilenos, pero yo no soy». Y era verdad, porque la voz del «Gran hermano» chileno, que termina este domingo (CHV), pertenece a Sergio «Chicho» Soldati (53), otro locutor argentino, con más de 30 años de experiencia.
En febrero, Soldati le dio una entrevista al diario «Clarín» como director de la radio Horizonte de Buenos Aires (https://acortar.link/pn12zN) y ahí lo vio uno de los productores del reality, quien estaba buscando al locutor que pudiera dar un tono más neutro. Además, Sergio ya había trabajado en «Gran hermano». «En el 2007 hicimos, en Telefe, tres Gran hermano y llegamos a ser tres (locutores) con turnos de ocho horas. Después éramos dos (con Rodolfo Valss) y después siguió Rodo solo», explica y sobre la confusión de su timbre con el de Valss reconoce: «Yo tengo un tono de voz muy parecido al de Rodo».
¿Le gustó trabajar en el «Gran hermano» chileno?
«Me gustó mucho el desafío de hacer un personaje en un tono neutro y mantenerlo en un vivo, porque en una grabación es mucho más sencillo».
¿Cómo era su trabajo en el reality?
«Hay una cabina donde estoy yo y tengo monitores para ver todas las cámaras y la posibilidad de escuchar los micrófonos de cada participante, individualmente. Tengo un control para comunicarme con el director y dos micrófonos, uno para dar órdenes a toda la casa y otro exclusivo para hablarle al confesionario».
¿Cumplía un horario?
«Sí, pero era flexible, de acuerdo a mi trabajo en la radio. Mínimo estaba ocho horas (en la casa) y he llegado a estar 16. En ocasiones entraba en la mañana, me iba y volvía, otras veces entraba al mediodía y me quedaba hasta la madrugada. Con la diferencia horaria (hasta octubre) era más complejo porque yo llegaba a la casa a las 4 de la madrugada».
Imagino que también dejaba cosas grabadas.
«Lo que se hace es dejar grabadas órdenes y si algún participante iba al confesionario para hablar con Gran Hermano y yo no estaba lo atendía un productor con la voz distorsionada. Si eso era atractivo como contenido, después yo hacía un doblaje (del productor)».
Pincoya (Jennifer Galvarini) discutió mucho con usted.
«He tenido una relación especial con Pincoya, que siempre me ha peleado, todo el reality… he tenido que cerrar el micrófono y respirar o contar hasta 10 algunas veces, pero es un personaje muy rico desde el punto de vista del contenido, nos dio momentos muy divertidos».
Ella habla «chilote», ¿usted le entendía?
«Al comienzo, si hablaba aceleradamente había cosas que no comprendía, entonces le dije a los chicos (productores) de Chile: Por favor, cuando esta señora esté en el confesionario y estemos en vivo, uno de ustedes al lado mío para traducirme, porque no sé lo que voy a contestar . Pero es maravilloso como uno se acostumbra porque al día de hoy, si me habla rápido de cualquier forma le entiendo».
¿Algún problema para entender a otro participante?
«Sí, y me pasó con Hans (Valdés), que habla poco y muy bajito, entonces tenía que subir el retorno. No articula y sumado a los modismos, era mucho más difícil».
¿Tiene favorita para la final?
«El tema aquí es que estás hablando con Gran Hermano, decir cuál es mi predilecta no sería adecuado. Uno crea un vínculo personal con cada uno, incluso de acuerdo a las diferencias. En lo personal, me conmueven las historias de sacrificio y que una persona puede tener una recompensa».
¿Y cómo es Sergio Soldati?
«Yo soy un solitario. No me gusta mucho la vida social. Soy tímido, retraído. Cuando cumplí los 50 dije que a partir de ahora me quiero divertir y hacer lo que me gusta, elegir los trabajos que me reconforten y éste (en Gran hermano ) fue uno de ellos. Se formó un grupo de trabajo maravilloso y me da mucha pena que termine por el grupo humano, los voy a extrañar».


