Fenómeno meteorológico fue captado el martes en Vilcún
Académicos dicen que se pudo tratar de una anomalía climática conocida como gustnados.
Eran las 19 horas de este martes, aproximadamente, cuando Juan Pablo Lican (33) y unas diez personas estaban levantando la casa de un amigo que se había incendiado en la mañana, en Collín Alto, comuna de Vilcún, en La Araucanía. Dice que comenzó una brisa extraña y miró a lo lejos cuando algo parecido a un tornado giraba a cierta distancia de donde estaban. Tomó su celular, registró la escena hasta que se le agotó la batería y la subió a redes sociales.
Trabajador de la construcción, ganadero y agricultor, el hombre dice que había visto grandes ventoleras en la zona, incluso una a comienzos de septiembre que botó varios árboles y dejó a los lugareños muchos días sin energía, pero nada como lo que estaba grabando en video y que generó bromas nerviosas entre sus acompañantes.
«Donde vivimos es montaña, entonces hay un río grande (Codahue) que pasa por la parte de abajo, entre dos cerros grandes también y de repente se comenzó a levantar como un hilo finito. Comenzó a hacer frío. Como cuando uno va a la nieve, así de fuerte. Empezó a crecer y crecer. Después siguió avanzando, como se ve en el video», recuerda Juan Pablo.
Asegura que una de las cosas que le sorprendieron es que cuando la columna avanzó hacia los cerros, se dividió en dos, que siguieron en direcciones distintas e incluso una pasó por detrás de una bodega suya.
«La que siguió por el río comenzó a ponerse más oscura y como una cuestión grande, pero no pude seguir grabando, porque mi teléfono se descargó», explica. «Fue una cuestión tremenda de grande que se oscureció», reitera.
Juan Pablo Lican reconoce que les dio miedo a todos los que estaban allí y que estaban sorprendidos porque nadie había visto algo similar en sus vidas. «Algunos que estaban arriba de la casa, poniendo unas planchas, se bajaron rapidito, porque es peligroso y el trabajo quedó hasta ahí no más», recuerda.
«Sonaba fuerte», dice.
José Lican (24), hermano de Juan Pablo, cuenta que «fueron como diez minutos que pasó el viento y se fue».
Asegura que el sonido se intensificaba porque «pasó por el lado de un bosque» y zamarreó unos árboles nativos de ese lugar de Collín Alto.
Calcula que el ancho de la columna del viento que giraba debe de haber sido de unos 30 metros.
Al agricultor y ganadero le llamó la atención que «todo el día estuvo raro, salía el sol, llegaba la lluvia, y así».
La municipalidad de Vilcún informó que sus organismos técnicos no recibieron reportes de daños a casas y personas por la ventolera, además que ninguno de sus vecinos se reportó para pedir ayuda por una emergencia.
Dudas científicas
Roberto Rondanelli, académico del departamento de Geofísica de la Universidad de Chile e investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia, examina las imágenes y cree que requiere más tiempo para analizar exactamente si fue un tornado u otro fenómeno meteorológico.
«El fenómeno meteorológico que se aprecia en el video es un tornado, se trata de una columna de aire que gira y se aprecia asociado a la nubosidad superior», afirma en principio.
Agrega que podría ser «un tornado de los más débiles, se aprecia por su poca rotación y también por la falta de escombros de tornado, esto es material levantado desde el suelo».
Las dudas del profesional surgen porque «existen otros fenómenos descritos en la literatura que asemejan tornados sin serlo. Por ejemplo, la nube scud, que ocasionalmente puede tocar el suelo, y el gustnado, que es una columna rotatoria que no está conectada necesariamente con la base de una nube».
«Queda seguir investigando este fenómeno», plantea como primera conclusión.
Rondanelli dice que «La Araucanía cae completa en la zona de tornados de Chile. Los mapuches les llaman los Meulén y están incorporados a la toponimia, como la isla de Meullín en Chiloé o los cerros de Meulén, cerca de Gorbea, e incluso existe el apellido Meulén».
El geólogo Cristián Bastías Curivil, interesado en la investigación de los tornados antiguos en La Araucanía, asegura que el fenómeno meteorológico se da en Vilcún, una «zona que toponímicamente hace alusión a culebras, morfológicamente similares a un tornado».


