Iquique movió a 70 mil personas en ensayo de catástrofe
No faltaron los que se pasaron de revoluciones y llamaron por teléfono para decir que estaban atrapados.
El ruido de una sirena fue elegido por Radio Paulina de Iquique para iniciar la transmisión especial que realizó ayer, durante más de una hora, y entregar detalles de lo que se promovió como el simulacro de evacuación por terremoto y tsunami más grande del país.
A las 12:15 horas, el paso de dos aviones F 16 por el cielo iquiqueño fue la señal para comenzar el ejercicio que pretendía movilizar a unas 70 mil personas a zonas altas. Trípticos distribuidos en la ciudad indicaban hacia dónde ir y los sectores más complicados, en caso de una emergencia real. Zofri y el área industrial son dos de ellos, porque se encuentran en la parte baja, la más propensa a inundarse con un maremoto.
Detrás de los micrófonos de RadioPaulina, los locutores Vianka Harder e Isaac Sasso comenzaron a recibir informes de los periodistas en terreno y llamados de los auditores.
Marcelo López reportó que los residentes de los edificios de playa Cavancha comenzaban a evacuar la zona en riesgo de inundación, mientras otro profesional frente a una funeraria decía que buena parte de los 28 mil alumnos que debían moverse caminaban en orden.
En Zofri, doce mil personas evacuaron. Harto menos que las 20 mil que a diario circulan por ahí. Pero como el ejercicio estaba anunciado, los clientes no acudieron a comprar, según precisó Andrés Cortés, gerente general del recinto.
La buena disposición ciudadana duró poco y los auditores iniciaron una seguidilla de reclamos. “Varios colegios tuvieron clases normales hoy (ayer) y hasta fijaron pruebas”, denunció un apoderado.
“Yo estoy en el sector industrial y nadie nos ha dicho hacia dónde debemos ir”, criticó otra señora. “Yo soy el comandante de Bomberos de Pozo Almonte y se suponía que esto era un ejercicio regional, pero aquí nadie nos tomó en cuenta y la gente anda con normalidad”, informó otro.
También hubo auditores que se pasaron de revoluciones y entraron en el juego, diciendo que estaban atrapados en sus casas. Como Isaura, que con voz de enferma y todo, contó que estaba con su nieta pequeña, no podía caminar y necesitaba ayuda en Alto Hospicio. A las 13: 25 finalizó el simulacro y la ciudad volvió a la normalidad.


