El actor realizó su último ensayo en Santiago de cara al Festival
Igual voy a estar nervioso, sin duda, pero el nervio forma parte del oficio de uno en el mundo de las comunicaciones, asegura el actor.
Uno de los primeros, y más recordados, personajes de Pancho Melo en las teleseries fue el de Diógenes, el ayudante del alcalde, en «Sucupira». Después de eso participó en casi una treintena de producciones y se convirtió en uno de los actores más reconocidos y queridos del país. Seguramente esas fueron las razones por la que Mega decidió que él estuviera como animador invitado en el próximo Festival de Viña del Mar, donde presentará las competencias junto a Karen Doggenweiler, pero su participación tendrá diferencias. En su último ensayo en Santiago se pudieron ver tres toques personales que le pondrá a su presencia en la Quinta Vergara.
Lectura y simulación. La preparación de los animadores invitados para Viña del Mar comprende una lectura del libreto junto al animador oficial que lo acompañará (en el caso de Pancho fue junto a Karen) y luego una simulación, con ambos en un estudio armado especialmente en Mega, para que comiencen a sentir como es animar con ruido ambiente y escuchando sólo a través del sonoprompter. La idea es hacer esto dos veces antes de repetirlo en la Quinta Vergara. Melo ya lo hizo y en el segundo se vieron algunas luces de lo que será su trabajo en la tercera jornada de Viña 2025, donde se presentarán: Morat, Pedro Ruminot y Sebastián Yatra. Sobre toda esta previa, Pancho comentó: «Estos encuentros con la Karen, estas lecturas, conocer bien los países que vamos a presentar, todo ese proceso me ha dado tranquilidad, igual voy a estar nervioso, sin duda, pero el nervio forma parte del oficio de uno en el mundo de las comunicaciones, del teatro, así que hay que usarlo, apoyarse y confiar».
Toque uno. Video selfie. Karen será la encargada de presentar a Pancho y, al menos en el ensayo, Melo apareció transmitiendo con su teléfono, para luego saludar de una forma muy relajada. Sobre si hará lo mismo en Viña, el actor comenta: «Está esa idea, nos ha dado vuelta y tiene que ver con las redes, con estar transmitiendo en vivo. Si se da tecnológicamente para hacerlo en vivo, bien, si no, una grabación pero va a haber algo de eso», reconoció. Sobre el momento en que estará esperando que Karen lo presente, Pancho agrega: «Ese tras bambalinas yo creo que tiene que ver con la entrada a cualquier escenario, cuando uno está esperando que te den el pie de entrada. Es un salto al vacío en el que hay que jugársela como una pueda y disfrutar».
Libreto a la medida. Este año se trabajaron los libretos de las competencias de forma personalizada, para que cada uno de los invitados se sintiera más cómodo. Álex Hernández, el director que estuvo presente en el último ensayo de Melo, explicó: «Antes hubo reuniones con ellos, para que pudieran darle identidad al libreto de su día, que no fuera un estándar, entonces todos tuvieron antes la información de los cantantes y de las canciones y a partir de lo que comentaron o sintieron se empezó a armar el libreto. El dato duro es el país y el nombre de la canción, lo otro está construido entre ellos y los periodistas, en base a los intereses de ellos. Son muy distintos», asegura.
Toque dos. Vamos actuando. En la actuación la contraparte es muy importante, por eso antes de Viña había que trabajar en engranar bien. «La gran clave era, primero, comunicarnos con la Karen, generar un vínculo que ya está, en la primera lectura lo descubrimos echando la talla, y lo segundo, ser uno mismo, acercarse conversando e ir teniendo la posibilidad de ir presentando a los competidores», detalla Melo. Logrado eso, a Pancho se le sale la actuación en cada una de sus intervenciones. «Es que descubrimos esta posibilidad de sacar frases potentes de cada una de las canciones y eso tiene un poco de interpretación, porque ese es el vínculo que puedes generar (con los competidores), no sólo presentar al país, al cantante y el título de la canción, sino que descubrir cuál es el mensaje que está atrás, entonces me he entretenido escuchando las canciones, buscando y dándome cuenta que esta gente joven tiene su discurso, está el amor, pero también el desamor, salir adelante y eso me da la posibilidad de actuar». En uno de esos pasajes Karen recordará al ya mencionado Diógenes.
Estilo Yerko. Si usted pensaba que los animadores, sobre la Quinta Vergara, leían el libreto en alguna pantalla o que se lo aprendía de memoria, erró. En realidad, para mantener la fluidez del show, se los van dictando por el sonoprompter. Ellos lo conocen, pero ahí tienen la guía. «El sono está despejado de ruido: escuchan el libreto (que lee un periodista), a ellos mismos y al compañero. Ese sistema va a ser el mismo que usaremos allá. Es importante que ellos se escuchen y también al compañero, porque cuando no te escuchas tiendes a gritar y el compañero puede estar a un metro, pero con el ruido ambiente no lo escuchas», explica Álex Hernández.
Toque tres. Payaseo. Los momentos en que Pancho y Karen estén en el escenario, pero fuera de cámara porque hay un participante de la competencia cantando, serán los segundos que utilizarán para relajarse bailando, por ejemplo. «¿Si vamos a payasear?, yo creo que sí, yo creo que todas estas pruebas son para ver hasta dónde se puede. Yo hoy probé salirme (del cuadro y del foco de luz) y preguntar sí me pueden seguir o si no, eché la talla. La invitación fue sé tu, diviértete, comunícate con la Karen, echen la talla, bailen, conéctense con las canciones. Esto se simula, estando ahí va a ser distinto pero en teatro y en la actuación la clave es vivir el presente y yo creo que en el Festival también, ver qué pasa ahí, qué pasa con el público, se enojarán, no se enojarán, le gustará una canción, no les gustará, ahí veremos».
Le ponen fichas. Después de ver los dos ensayos de Pancho Melo, Álex Hernández apuesta por él. «Me gusta mucho, se nota muy genuino. Usa herramientas de actor cuando entrega las frases, pero lo hace tal como es él fuera de cámara y eso es el oficio y la personalidad que tiene, es encantador. Yo creo que va a ser una gran sorpresa porque ha hecho animación, pero no de este tipo. Ha sido un gusto trabajar con él y va a sorprender».


