Paul Walker presta atenciones médicas, entrega remedios y ayuda a los damnificados.
Firmó todo tipo de papeles, incluidas carátulas piratas de sus películas, se sacó fotos con medio mundo y hasta estiró su propio brazo para tomar imágenes a lo pokemon con quienes se acercaban a él. Dejó atrás cámaras, focos y parafernalia para llegar cargado de medicamentos, jeringas y estetoscopios para ayudar. Y lo hizo él mismo, realizando atenciones médicas y vacunaciones en los sectores más azotados por el terremoto y tsunami del 27/02.
Paul Walker, la figura de la mundialmente taquillera saga «Rápido y furioso» y también de «Alerta en lo profundo», está desde el sábado, como un voluntario más, colaborando con las víctimas de la catástrofe en la zona costera de la Región del Maule.
La estrella hollywoodense es surfista y paramédico, por lo que llegó al país para entregar ayuda con su organización React, en conjunto con la ONG Save the Waves. Desde su arribo ha cooperado con los damnificados de Iloca, Pelluhue, Curanipe y desde el domingo se instalaron en Constitución en un improvisado hospital.
«Es el día más feliz desde el terremoto. Los jóvenes, los niños y hasta los adultos estaban muy alegres. Por un momento todos se pudieron distraer un segundo y olvidarse unos instantes de la tragedia. Ver que alguien como él se preocupa es súper motivante. Da más fuerza», cuenta Alejandro Hormazábal, pescador artesanal y presidente de la junta de vecinos de La Poza, el sector más golpeado por el maremoto.
Karen Vergara, una de las vecinas que estuvo con el amigo de Vin Diesel, comenta que «fue muy simpático, muy amable. Tomaba a los niños en brazos, se sacaba fotos con todos y eso es un muy lindo gesto para nosotros que lo estamos pasando mal».
El viaje se gestó hace algunos días, cuando el actor tomó contacto con Joshua Berry, el gerente de medio ambiente de la ONG Save the Waves. «Llevo trabajando bastantes años en Chile y a él no lo conocía, pero tenemos un amigo en común. Paul puso a disposición su organización, React. Me dijo que vino a Chile a ayudar. Está muy impactado, vio los efectos de la fuerza más grande que se puede producir en el planeta», cuenta Berry
El grupo se está quedando en un improvisado campamento en Curanipe donde instalaron su centro de operaciones. «La presencia de Paul entrega esperanza y ánimo para la gente que todavía está atemorizada y con mucha pena y él sabe que ayuda a dar ánimo», dice.
Walker, quien también viajó a prestar colaboración a Haití, comentó que «toda la destrucción por el terremoto es bastante similar, pero con la demostración de la destrucción por el maremoto demuestra que no hay otra fuerza más potente que el océano».
«Mis amigos surfistas en Chile me dijeron que esto estaba realmente mal. Lo que es increíble para mí es la moral, el espíritu de la gente. Son fuertes y no sienten pena de sí mismos porque la vida debe continuar», remató.


