Uno de los hallazgos de Primera Radiografía del Bolsillo de de XTB y Kantar
Otro hallazgo del estudio: siete de cada diez chilenos aseguran que podrían vivir con sus ahorros seis meses o menos si perdieran su empleo.
En medio de la presentación de la Primera Radiografía del Bolsillo de los Chilenos, realizada este miércoles en la Universidad Adolfo Ibáñez, hubo una imagen que quedó dando vueltas entre los asistentes. A propósito del Mundial de Fútbol, el académico de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez y director MBA, Julio Riutort, comentó que buena parte de la publicidad que aparece durante las nuevas pausas de hidratación de los partidos corresponde a casas de apuestas deportivas.
La observación no fue casual porque el estudio elaborado por XTB y Kantar revela que las apuestas online ya forman parte de las estrategias que usan los chilenos para conseguir dinero extra.
La encuesta, aplicada a 1.000 personas económicamente activas de entre 18 y 65 años con capacidad de ahorro mensual de al menos $5.000, muestra que para aumentar sus ingresos el 50% dice que vende objetos que ya no utiliza, mientras que un 16% reconoce que realiza apuestas deportivas online y un 17% asiste a casinos presenciales o digitales.
Los datos corresponden al quinto hallazgo del estudio, que analiza qué hacen las personas cuando necesitan liquidez adicional. El informe también muestra que un 18% guarda dinero «bajo el colchón», mientras que un 14% ha comprado oro o plata como mecanismo de resguardo.
El avance de las apuestas deportivas ocurre en un contexto de alta fragilidad financiera. Siete de cada diez chilenos aseguran que podrían vivir con sus ahorros seis meses o menos si perdieran su fuente de ingresos. De hecho, un 27% resistiría menos de un mes y solo un 14% podría sostenerse durante más de un año, según la encuesta.
Para Riutort, el crecimiento de las apuestas deportivas representa un desafío que va más allá del bolsillo de las personas. «El problema aparece cuando se naturaliza o se asimila la inversión a la apuesta. Son cosas completamente distintas y no conversan bien con la naturaleza del sistema financiero», advierte.
Según el académico, mientras una inversión está asociada al desempeño de un negocio o activo que genera valor en la economía real, las apuestas implican simplemente una transferencia de dinero entre ganadores y perdedores.
«En un caso, el retorno depende de lo que ocurre en un negocio de verdad. En el otro, no hay nada sustantivo generando producción detrás de ello», explica.
Riutort sostiene que esta confusión se está instalando especialmente entre los más jóvenes, impulsada por el acceso masivo a teléfonos inteligentes, videojuegos y plataformas digitales. «Se percibe como un problema cada vez más fuerte a nivel escolar. Hay niños que terminan generando cargos importantes en las tarjetas de sus apoderados sin que ellos lo sepan», alerta.
Oportunidad por gasto
La percepción de las apuestas como una vía para obtener dinero extra también está influida por la baja percepción del riesgo, especialmente entre los jóvenes. Víctor Silva, académico de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago, advierte que muchas personas no ven las apuestas como un gasto, sino como una oportunidad de obtener una gran ganancia a partir de un desembolso pequeño. «Las apuestas son, finalmente, eso: apuestas. Existe una expectativa de obtener una gran ganancia con un monto reducido, pero se trata de una actividad de mucho riesgo y no de una fuente de ingresos permanente», señala.
El experto explica que, como las sumas apostadas suelen ser bajas, las personas tienden a minimizar el costo, mientras que magnifican las eventuales ganancias. «Cuando obtienen una ganancia, le asignan un valor mucho mayor y terminan considerándola como un ingreso adicional», afirma. Silva agrega que la masificación de las plataformas digitales redujo las barreras de entrada y transformó a las apuestas en una actividad tan accesible como cualquier otra aplicación de entretenimiento. «Ese es el gran riesgo, tenerlas tan a mano», concluye.
Experiencias distintas
Desde la industria financiera, Francisco López, director regional de XTB, descarta que las casas de apuestas sean percibidas como una inversión y que puedan estar arrebatando potenciales inversionistas a las plataformas financieras.
«No competimos por el mismo público. Quienes participan en apuestas deportivas buscan una experiencia ligada al entretenimiento y al juego, no a la construcción de patrimonio de largo plazo», sostiene.
El ejecutivo asegura que la popularidad de las apuestas responde, en gran medida, a un factor de cercanía. «Las personas invierten donde se sienten más seguras y donde creen tener más información. Un joven puede hacer un pronóstico sobre un partido de fútbol porque sigue ese deporte todos los días, pero difícilmente tendrá una opinión sobre una acción o un ETF», señala.
Por eso, afirma que el gran desafío de la industria financiera está lejos de competir con las casas de apuestas y pasa por traducir el lenguaje financiero a códigos más cercanos. «Lo importante es conectar la educación financiera con las necesidades reales de las personas. La inteligencia artificial puede ser una herramienta clave para ofrecer contenidos simples, personalizados y alineados con el perfil de riesgo de cada usuario», concluye.



