Esperaban a Alegra para las Fiestas Patrias, pero no sucedió
La actriz tiene 40 semanas de embarazo. Hasta el momento, su primogénita está de lo más cómoda en la panza de su mamá.
«Estoy de 40 semanas y Alegra muy cómoda en su pancita. Es una bebita que viene muy grandota, salió al padre (Matías Kosznik), así que bueno, estamos en las últimas. Todos, la familia, los amigos, los seguidores en redes sociales, creíamos que iba a nacer para la semana de Fiestas Patrias, pero no, está muy cómoda en su pancita. Así que aquí estamos en la dulce espera», cuenta Eugenia Lemos.
¿Se siente muy cansada con el peso extra?
«He tenido un embarazo súper bueno, pero desde las 38 semanas, la cosa se pone más lenta, ya es mucho el peso, son 20 kilos. Entonces, todo se pone un poquito más cuesta arriba. Gracias a Dios, no me siento mal, pero ya es una etapa más difícil».
Para que su bebé salga pronto, Eugenia ha recurrido a algunos métodos y así evitar una cesárea. «Estoy haciendo todo lo que me pide el médico y, en cuanto a lo natural, realizo caminatas, ejercicios asimétricos, mucho balón y mucho movimiento de caderas. Todo lo que indica un camino natural, como tomar jugo de piña y hacer yoga. Estar sobre todo con movilidad, que eso es súper bueno, pero Alegrita todavía no se asoma», cuenta la diseñadora.
Añade que su médico le ha aconsejado seguir el parto normal, dentro de todo lo que sea saludable. «Ya una vez que la bebita excede el peso y que estamos en la semana 40, se programa el parto, porque lo importante es priorizar la salud del bebé y de la mamá, así que nosotros estamos haciéndole caso al doctor», detalla.
Pensando en el futuro, ¿cómo esperan que sean los primeros días con Alegra?
«Estamos súper ansiosos y emocionados; la espera se ha hecho larga y Alegra se está vengando. 20 años en pareja, nos demoramos en tomar la decisión de tener una guagua y ahora ella haciéndonos esperar, así que sí, con mucha emoción esperándola y, en principio, la idea es estar unos días solitos en casa para que ella se aclimate. Nosotros también queremos estar unos días solos y después llegarán los abuelitos a ayudarnos y, obviamente, porque están desesperados por cruzar la cordillera y conocer a su nieta».


