Felipe Montero dice que es serio de carácter
Cuenta que no lo pasó bien en la agrupación musical y que hoy trabaja bajo el alero de Luis Slimming.
Los humoristas y comediantes suelen tener el chiste en la punta de la lengua y hablar con ellos, aunque sea en una entrevista, conlleva, en el 99,9% de los casos, escuchar varias tallas y sus propias carcajadas. Felipe Montero (@felipemontero1), 33 años, músico y ex guitarrista de La Combo Tortuga, no está en ese grupo mayoritario. Ni siquiera cuando actúa se ríe. Acá cuenta que no es una pose ni un personaje, él es así y eso lo hace diferente.
Montero, en sus presentaciones, bromea contando que lo echaron de La Combo Tortuga, pero eso, que parece un chiste, no lo es. «Es real. Siempre hubo una especie de bullying (hacia mí), porque no era como ellos querían que fuera y decidieron sacarme. Después de mucho tiempo pude hacer el chiste de que me echaron, pero me costó mucho», relata y agrega que pese a que estuvo cinco años en el grupo y que incluso participó en giras internacionales «fue una mala experiencia». Pero como siempre se puede ver el vaso medio lleno, ser parte del grupo también lo encaminó hacia la comedia.
Sus primeras «rutinas» se las hizo a sus compañeros de La Combo Tortuga. «La comedia siempre estuvo así sin querer queriendo. Cuando nos íbamos en el bus me pedían que les contara historias y todos se reían, era público fácil eso sí, estaban todos curados», bromea (sin reír). En pandemia tomó talleres de comedia y después, en una presentación de la banda, se topó con Pato Pimienta. «Me preguntó: ¿te gusta la comedia? Le dije: Sí pero siento que se me pasó el tren y le iba contando historias y se reía. Ahí me dijo: ¿Qué te parece si me teloneas? haces cinco minutos en el Comedy. Ese fue el primer impulso porque no tenía chistes, no tenía nada en realidad. Después Luis Slimming estaba haciendo un taller de escritura de chistes y lo tomé e hice una rutina de 10 minutos, pero con chistes malos», confiesa.
Pero Slimming vio algo en él. «En mayo del año pasado me habló la esposa de Lucho, me dijo que habían hablado, que lo que yo hacía tenía potencial, que me veían futuro y que formara parte de su equipo. Entonces empecé a trabajar con él como telonero y ayudando en otras cosas, en el sonido del show. Para lo que se necesite», cuenta.
Aparte del humor ¿qué otra cosa buena le quedó de su paso por La Combo Tortuga?
«Cuando empecé había otros comediantes que estaban partiendo y para ellos pararse frente a 30 personas era morirse de miedo pero para mi, que había estado frente a 20.000, era estar tonteando con gente nomás, me sentía muy cómodo».
Usted no se ríe cuando actúa, eso es curioso.
«Claro, yo lo he conversado con Lucho y le digo: ¿Por qué estoy contigo si hay tanta gente mejor que yo? y me dice: Es que no hay otra persona que sea como tú. Lo que soy en el escenario es una extensión de mi mismo».
¿Nunca se ríe?
«Es raro que me ría contando los chistes. Si la gente se ríe demasiado, me río, pero en la normalidad estoy serio».
En sus rutinas bromea con que es TEA ¿es así?
«La verdad, esto comenzó por un chiste de Luis Slimming. Él decía que yo era TEA y quedó la cuestión, pero no me he hecho exámenes».


