Pachara Poonsawat vive en Nueva York desde julio del año pasado
La tailandesa estuvo dos horas en el lugar y recolectó 50 dólares poniendo dos códigos QR en un cartón.
«Estoy viviendo acá desde julio del año pasado. Siempre fue mi plan venir, así que saqué la visa de artista, que me costó y me salió cara, como 10.000 dólares (9.321.000 pesos). Mi idea es grabar un disco con mis canciones, porque yo compongo», cuenta Pachara.
¿En qué trabaja allá?
«Yo soy traductora e intérprete, así que trabajo en eso para una página de Chile, traduzco del español al tailandés. Mi trabajo es en Chile y también tengo un Only Fans. Las dos cosas me generan dinero con el cual en Chile viviría súper cómoda. Acá me da para vivir, pero modestamente, cocinando en la casa, porque en una salida te puedes gastar 100 dólares (92.321 pesos)».
¿Por qué fue a cantar al Central Park?
«Mucha gente me decía que fuera. Todos los que cantan en restaurantes acá han salido a la calle a cantar, es una buena fuente de dinero. Me dijeron que era bacán y fue bacán, una experiencia hermosa, pero me costó mucho, me dio mucho nervio. Pensaba qué va a pasar con la policía, me van a echar del parque, habrá gente, les irá a gustar, ganaré plata. Pero fue increíble».
Se puso cerca de la pileta famosa.
«Ese lugar me lo recomendaron y había gente sentada descansando. Nadie me hizo problema, había gente dibujando, otra tocando violín. No había nadie más cantando».
¿Qué cantó?
«Yo dije voy a cantar lo que a mi me gusta, Norah Jones, Sade… pero no pegaron mucho y cambié a canciones mexicanas y ahí sí, parece que había más mexicanos, jajajá. Canté La gata bajo la lluvia (Rocío Durcal), Como la flor (Selena) y Tormento, de Mon Laferte».
¿Cuánta plata juntó?
«50 dólares (46.600 pesos). Estuve desde las 15:30 a las 17:30. No fue malo. Había juntado 30 dólares y a última hora alguien me transfirió 20 dólares».
¿Le transfirieron?
«Sí, yo tenía dos códigos QR (en un cartón), para que me hicieran transferencia a mi cuenta personal o por medio de una aplicación que se llama Venmo, para que vieran la forma más cómoda. Eso es bacán acá. Los gringos, cuando les gusta algo, lo demuestran a través del dinero. Yo he cantado en restaurantes y he recibido 90 dólares (83.891 pesos) en propinas».
¿Le quedaron ganas de volver?
«Sí, muchas ganas. Si yo viviera cerca iría todos los días, pero vivo en Yonkers (al norte del Bronx). Me demoro 45 minutos en tren hasta Grand Central».
¿No ha ido a cantar al Metro?
«No, todavía no. El Metro es más crudo, todos andan apurados y ahora hace mucho calor y hay mal olor, jajajá, no es un lugar placentero para cantar. Central Park es bonito, es una experiencia agradable».


