Fabiola Yáñez vive también con su hijo de dos años en un departamento de dos dormitorios
Unos dicen que el expresidente apenas le da plata para la educación de su hijo. Otros dicen que recibe un buen monto de dinero.
Miriam ha sido una generosa cuidadora de Fabiola. Y mantiene una ligazón con Chile. Resulta que nació en Curacautín y sus padres emigraron de Chile a Río Negro, primero, y a Mendoza, después. Miriam tuvo a Fabiola cuando tenía 15 años, pero el padre no reconoció a la niña, por eso el apellido de Fabiola es el mismo que el de la madre: Yáñez. Eran, como se dice, una familia de esfuerzo. La exprimera dama fue criada por su abuela chilena, Violeta Verdugo.
«De chica se portaba bien, la crié con disciplina como criaba en Chile, le digo mi hija y ella me dice mamá «, le dijo Violeta al diario «Río Negro» cuando Fabiola se convirtió en primera dama.
En Madrid, Miriam la ayuda con los cuidados del niño, pues según contó a Infobae, no tiene empleada.
Sin bulla y bombástico
Yáñez vive en Madrid desde el 10 de diciembre, a donde viajaron con su exesposo tras el triunfo de Javier Milei en las presidenciales. Él volvió solo. Un síntoma de que el matrimonio estaba a la deriva.
La mujer -periodista y actriz de 43 años, 21 menos que Fernández- vivía en la capital española una vida sin bulla, hasta que explotaron las acusaciones de violencia física y sicológica de la que habría sido víctima -hay un juicio en curso- por parte de Fernández. Según algunas versiones, cuando ella estaba embarazada, también recibía golpes. Pero, paralelamente, él le decía que ella era la mujer de su vida.
La revista «Gente» pudo esbozar cómo es su día a día lejos de Buenos Aires: «Solo sale a hacer las compras y se ocupa de su hijo, a la par que intenta desarrollar sus propios proyectos, ya que necesita trabajar y estar activa. Prepara un libro y un documental que se grabó en España y que consta de seis episodios de 40 minutos». No se sabe todavía dónde se emitirá, no obstante, tiene un nombre peligroso: «Fabiola, la verdad».
En él habla de Alberto y de Cristina Kirchner. También del vacunatorio VIP y de la ocultada -aunque esto no les resultó- fiesta en la Quinta Presidencial de Olivos: casos que marcaron negativamente la gestión de Fernández.
En la prensa acusan que no le alcanza la plata. Que ella no tiene suficiente para su mantención. Que está con sicólogo, pero tampoco lo puede pagar.
Sin embargo, la periodista Sandra Borghi, entrevistada por la revista «Gente», dijo: «Hoy ella está mucho más fuerte». Yáñez le habría contado a Borghi en julio lo de los golpes de Fernández en su contra, antes de que explotara el caso. «Sigue viviendo en un departamento prestado, no tiene empleada, no le quedaron amigos, incluso ninguno de los que estuvieron en la fiesta de Olivos, y solo recibe dinero por parte de Alberto para pagar el colegio del hijo», sumó Borghi. Distinta a la opinión de Victoria Villarruel, vicepresidenta de Argentina, quien dijo a «Perfil» que el pueblo argentino «deberá pagar de su bolsillo US$36.000» para su mantención.


