El español y el comediante participan en el encierro de Tierra brava en Perú
Hace unas semanas se filtraron unas fotografías de un hombre de 1,93 metros, llevando en sus hombros a otro de 1,06 metros de estatura en una fiesta en Perú. Eran las primeras imágenes de Fabio Agostini y Hans Malpartida, más conocido como Miguelito, en un carrete electrónico tras su fuga de «Tierra brava». ¿Cómo lo hicieron? ¿En qué estaban pensando? Los involucrados cuentan lo que no se vio del gran escape del reality de Canal 13.
Fabio abre los fuegos: «Aquí al lado hacen muchas fiestas, eso se escucha demasiado, son de música electrónica. Estábamos haciendo actividades de cartas (en la casa del reality) con mucho silencio y se escuchaba clara la música. A mí me gusta mucho la música electrónica. Terminó la actividad y ya era de noche, como la 01:30 de la madrugada. Yo sabía que mis amigos de la farándula (Fabio es conocido en el espectáculo peruano) estaban en esa fiesta y se los dije a ellos en broma, pero no tenía ninguna intención de escaparme».
Fue ahí que el español sintió que lo desafiaban: «Miguelito me agarra la camisa y me dice vamos, te acompaño . Él me hace con la mano, así como que se me hace así, que no me atrevo y bueno, entré y me puse zapatos para ir».
Miguelito al habla: «Yo estaba en pijama, me fui a vestir. Después volví y le dije, estoy listo, ¿vas o no vas? Fabio me miró y dijo que no. Le dije, te acompaño. Te veo mal, quiero que te distraigas y vayamos . Y ahí él se fue a poner zapatillas y salimos».
«Miguelito empezó a caminar por los corrales. De repente se metió rapidísimo y vi que había un agujero en el matorral y lo veo ya al otro lado llamándome», sigue el modelo español. «Salí y estábamos en una carretera. Ahí me di cuenta de que esto iba en serio. Lo seguí, escapamos de un perro. Se abrió una puerta y estaba todo lleno de gente que iba a la fiesta», agrega Miguelito.
Una vez en el evento, Fabio relata que «me encontré con amigos, con exnovias, con mucha gente. Iba con capucha para que no me reconocieran. Me preocupaba que se me perdiera Miguelito. Como había tanta gente le dije que me tomara de la mano para que no se me perdiera, pero después me lo subí al hombro».
El par de amigos estuvo algunas horas en la fiesta electrónica y cuando llegó el momento de partir, el grandulón suma a la historia que «empezamos a correr y ahí nos encontraron los de producción (del reality). Les pregunté ¿cómo nos encontraron? Y respondieron que ¿cómo no los íbamos a encontrar, si todos vieron a un gigante con capucha y un chiquitito al hombro? «.
Cuando mira para atrás y reflexiona sobre el escape, al comediante le viene una sensación amarga: «No me siento orgulloso para nada de lo que hice porque fue una estupidez muy, muy grande que me pudo haber costado perfectamente la salida»
¿Está arrepentido, Miguelito?
«Fue una estupidez. La verdad es que estoy muy arrepentido, porque yo soy una persona súper responsable en mi trabajo. No sé qué pasó, el ángel malo ganó esta vez».
¿Y usted, Fabio?
«Sí, fue una broma, nunca pensé que iba a llegar a tanto. Una irresponsabilidad muy grande. Después nos sancionaron: me fui a competencia directo con Miguelito».


