El viejo Larry llama a no contaminar con la mala onda de ¡Hay que decirlo! a la ex Yingo.
Odio hablar de mí mismo, pero necesito contarles antes de empezar que cantidades de famosillos me han bloqueado en X (exTwitter), donde mantengo una cuenta parodia de mí mismo (caso único en el mundo). Lo curioso es que se trata de seres que se detestan entre sí, que pertenecen a los extremos, lo que me confirma que voy bien, derechito por la senda del equilibrio: me bloqueó el Presidente Gabriel Boric y también José Antonio Kast, lo hizo el exparlamentario Alejandro Navarro y lo mismo Alberto Plaza, no le puedo escribir a Karol Dance y tampoco a Faloon Larraguibel.
A propósito de esta última chiquilla, creo que es injusto lo que le está pasando. Me refiero a la tirria que ha generado hacia ella su gente en Viña (el equipo del «¡Hay que decirlo!», encabezado por Pamela Díaz, cuyo fuerte no es la sororidad precisamente). «¡Faloon no!, ¡Emilia sí», le gritaba la galería de la Quinta Vergara la última noche de Festival, exteriorizando su apoyo a la reina de la fiesta viñamarina, Emilia Dides, pero también su rechazo a la ex «Yingo».
No recuerdo una manifestación tan espontánea y rotunda contra una compatriota en ese importante anfiteatro natural. Y francamente ella no se lo merece, al tenor de lo que hizo y dijo en el transcurso de la semana festivalera. Salvo que regalar completos a la prensa acreditada hoy esté criminalizado y yo no me haya enterado. El mío quedó riquísimo, aunque habría preferido la mostaza esparcida directamente en la vienesa y no arriba de todo lo demás.
Una cosa es que los rostros del programa de Canal 13 se hayan comportado durante toda la campaña de Faloon con un infantilismo y una falta de delicadeza hacia una mujer decepcionantes, pero otra muy diferente es que termine pagando el pato su candidata, cuyas declaraciones siempre la mostraron partidaria de no salpicar con la odiosidad de quienes la apoyaban a su rival circunstancial, la actual Miss Chile.
Ni Faloon ni Emilia perdieron de vista nunca que no se estaban enfrentando ni tratando de anularse como personas. Siempre supieron que era importante que la dignidad de mujer de ambas quedara salvaguardada del fragor de la confusa y desprolija competencia de belleza en que participaron.
Después de lo que atravesó en materia personal y familiar que haya participado destacadamente en dos realities (está pendiente la final de «Palabra de honor») y que haya perdido por un voto la corona de Viña hablan claramente que es una sobreviviente y que estamos ante la Faloon más fuerte que hemos conocido.


