Mujer no podía creer lo que fotografió
El hito de Galvarino está debidamente señalizado, se queja Carla Huaiqueo.
Carla Huaiqueo quería sorprender a su esposo y terminó llevándose ella una inesperada visión en el monumento a Galvarino, que se ubica en el sector rural de El Escuadrón, en Coronel.
«Yo soy mapuche, conocía el lugar y como mi marido es ecuatoriano, quería lucirme», explica la mujer desde Concepción. Al llegar al sitio el domingo 19 de septiembre, en plena celebración del Bicentenario, observaron que el hito, nombrado Monumento Histórico en 2003, era usado para unos fines menos culturales.
En el mismo lugar donde el capitán español García Hurtado de Mendoza ordenó cortarle las manos al guerrero mapuche Galvarino, como escarmiento tras el combate de Lagunillas, en 1557, ahora había un grupo de personas disfrutando de un regado asado.
Arriba del monolito tenían botellas, carne y hasta una parilla, todo festivamente repartido.
Alonso de Ercilla describió el suplicio de Galvarino, que sobre la rama destroncada recibió inmutable el golpe que lo dejó sin su diestra. «Sacó luego la izquierda alegremente, que del tronco también saltó apartada, sin torcer ceja ni arrugar la frente», cuenta La Araucana.
Hoy Carla sufrió su propia impresión al contemplar la parrillada. «Me di vuelta y me alejé. Mi marido indignado sacó la foto», relata. Reconoce que porque iban con su hija pequeña, no dijeron nada.
Aunque el lugar es un parque, que cuenta con juegos infantiles y senderos, ella recalca que los enfiestados no pueden decir que desconocían dónde estaban celebrando.
«El hito de Galvarino está debidamente señalizado. Si te fijas, en la foto aparece en el suelo el tridente que indica que ahí está el monumento», dice.
No es la primera vez que el lugar causa polémica. En 2008 se robaron el tronco que marcaba el lugar del suplicio. Además, todo el monumento fue rayado con spray.
Galvarino, el porfiadoEn la «Historia de Chile», de Francisco Antonio Encina, se aclara que Galvarino no murió tras la amputación de sus manos. Al contrario, corrió hacia sus compañeros y los exhortó a la venganza. Se dice que luego luchaba con dos cuchillos atados a sus muñones. Falleció en el combate de Millarapue.


