Desde el Ninja hasta el Destructor de Familias
La mala preparación del terreno hace que con las lluvias, las aguas comiencen a afectar las capas de material granulado que se pone bajo pavimento o el asfalto, explica Alvaro González, profesor asociado de Ingeniería y Gestión de la Construcción UC
House of the Dragon. Uno de los hoyos viales más peligrosos, es el que ubica en la caletera de acceso a las autopistas Costanera Norte y Norte-Sur, a la altura de la Villa Juan Antonio Ríos. Como el sentido de la vía es hacia el oriente y se encuentra justo en una cerrada curva, las posibilidades de respuesta de los conductores son muy reducidas, debido a que casi no hay tiempo. En caso de que un vehículo consiga detenerse, se expone a una colisión por alcance, pues al no haber semáforo, los vehículos toman velocidad para ingresar a las vías rápidas. Lo llaman el «House of the Dragon» por su parecido con la intimidante serie.
El terror de los tres cuartos. En la esquina de Avenida Matta con Zenteno se ubica un profundo orificio, que por estar cercano de la línea de estacionamiento, no suele ser visto por los conductores. Famoso en el vecindario por causar daños a las ruedas de los pequeños camiones de reparto, es apodado el «Terror de los tres cuartos», pues suelen quedar en panne y provocar tacos que se extienden por varias cuadras. Tal es el número de accidentes, que los locatarios del sector compraron sus propios triángulos, para facilitárselos a los olvidadizos afectados, cuando así lo requieran.
El destructor. En la Alameda con dirección poniente, justo después de la esquina con General Velásquez y frente al supermercado Lider, se encuentra un cráter de más de un metro de diámetro y unos 20 centímetros de profundidad, por lo que hasta los choferes del transporte público lo evitan. En la hora punta de la tarde, cuando esa calzada alcanza su máxima capacidad, suele obligar a que los buses RED se pasen a las pista de automóviles, provocando grandes tacos. Por eso lo llaman el «Destructor de la vida familiar».
El ninja. Chile- España en dirección sur, frente al 520. Esa es la ubicación del llamado «Hoyo Ninja», un evento que aparece de pronto, sin avisar, tan invisible como inevitable. Se trata de una cavidad de más de 15 centímetros de profundidad y casi dos metros de largo. Como es profundo, los conductores más descuidados solo lo sienten cuando caen en él, lo que provoca el sufrimiento de los amortiguadores, sobre todo cuando los vehículos van cargados.
El cementerio de autos. En la calle Zañartu, pocos metros al poniente de la puerta principal de Cementerio General y frente a uno de los accesos al Parque Cerro Blanco, se encuentra un gran forado en el pavimento de más de un metro cuadrado, que es evitado por todos. Desde los buses RED, hasta las carrozas fúnebres que suelen transitar por ahí. Cuando llueve queda totalmente oculto, por lo que es común que durante las tormentas se vean vehículos en panne. «El cementerio de autos», es su apodo.


