La hija de Rafael Araneda y Marcela Vacarezza dejó al resto de la familia en Estados Unidos
Tras cuatro años en el extranjero, se vino a vivir sola, pero mantendrá sus estudios online. Estoy tranquila, pero con mucha pena, dice su mamá.
Este retorno a Santiago es algo que Florencia venía planeando hace dos meses. «Siempre quise volver, nunca me sentí tan hallada en Estados Unidos», sentencia la hija de Rafael Araneda para sostener su decisión.
¿Por qué no, Florencia?
«Me hice un buen grupo de amigos, fui al colegio y ahora estoy en la universidad en Estados Unidos, pero siempre sentí que mi lugar era Chile. Cuando venía a Santiago a ver a mi familia, que está acá, y a mis amigas, me encantaba estar acá».
Algunos no se devolverían.
«Sí, es cierto. Mucha gente se quiere ir a Estados Unidos, pero yo llegué más grande a vivir allá y en Chile tenía mi vida armada. Y en la medida que iban pasando los años nunca encontré mi lugar. Así que igual me vengo tranquila porque gracias a mis papás pude vivir la experiencia».
¿Cómo se los planteó a sus papás? Ustedes son bien aclanados.
«A ellos no les sorprendió mucho. Comencé a hablarlo con mi mamá, que me entendió súper bien y me ayudó a planteárselo al papá. Él también me entendió súper y ambos me apoyaron en todo. Creo que todos sabían que yo me devolvería».
Su llegada a Chile también implicó otra experiencia nueva, porque Florencia arrendó un departamento para vivir de forma independiente.
«Es mi primera vez viviendo sola. Arrendé un departamento cien por ciento vacío así que tuve que armarlo desde Estados Unidos. Trabajé en conjunto con la tienda Rustic-chic y cuando llegué el departamento estaba casi listo, así que de inmediato me sentí en casa otra vez».
¿Cómo se va a mantener?
«La idea es reactivar mis redes sociales que es algo que me encanta. Era un beneficio estar en Estados Unidos para mis redes sociales, pero también creo que en Chile puedo darles más fuerza. Y claro, tengo que trabajar para mantenerme y cubrir algunos gastos».
Se especula que usted volvió también para entrar a algún reality.
«No, no, para nada. A mí me gustan mucho más las redes sociales que la televisión. No me gusta la tele y no me sentiría cómoda en un reality, no calza con mi personalidad. A la que le gustan los realities es a mi hermana, Martina».
¿Seguirá estudiando?
«Sí, la Universidad Internacional de Florida tiene clases online, así que seguiré estudiando sin problemas (va en tercer año en la carrera de Business)».
¿Y cómo lo hará con los viajes para ver a la familia?
«Por mi familia voy a ir lo que más pueda. Además tenemos que grabar el podcast (Tenemos que hablar, que lo comparte con su papá Rafael, Marcela y sus dos hermanos, Martina y Vicente). Ya hicimos la primera temporada y se vendrá la segunda».
La mamá
Marcela Vacarezza estará estos días con Florencia mientras termina de instalarse en Chile. «Estoy tranquila, pero con mucha pena. Florencia siempre ha mostrado que tiene una personalidad ejecutiva y si ella está feliz, nosotros también», dice.
¿Es difícil verla partir, Marcela?
«Es difícil soltar. Como chilenos estamos más acostumbrados a que los hijos se van de casa cuando se casan, pero eso ha cambiado. Uno siempre los ve más chicos de los que son, siempre. Y si no les funciona o les dan ganas de volver, nosotros las estaremos esperando con los brazos abiertos».


