Ambas figuras de Tierra brava casi llegan a los golpes
La oriunda de Yungay mandó a la modelo a limpiar un establo a los gritos y ésta le respondió tirándole una pala con estiércol.
La noche de este miércoles Canal 13 mostró finalmente la pelea entre Angélica Sepúlveda (quien abandonó el programa por eso) y Fran Undurraga. A los gritos la oriunda de Yungay mandó a limpiar el establo del burro a Fran Undurraga alegándole que el animal estaba en medio de la suciedad. La modelo ya le había explicado que no lo había hecho antes porque no había más forraje, pero Sepúlveda no entendió razones y le cuestionó su respeto por los animales. Ahí fue cuando Undurraga explotó y le lanzó una pala llena de estiércol a Angélica, lo que provocó que esta última exigiera a la producción la salida de su contrincante. Lo que se vio fue a una mujer del equipo separándolas mientras el resto de los concursantes miraba la escena desde lejos.
Fran Undurraga advierte que «aún no llego a comprender el real origen de la pelea. Con Angélica siempre tuvimos buena onda y uno de los temas recurrentes entre nosotras era precisamente el de los animales».
Según las imágenes emitidas la discusión habría subido de tono cuando Undurraga increpó a Sepúlveda por no haberle dejado agua a la vaca. «Me molesté porque sentí que ella estaba buscando una excusa para pelear. Obvio que si ves a un animal sin agua vienes y le das más allá de si es tu labor o no. Yo siempre lo hacía, independiente si me tocara o no», aclara Fran. Y se va contra el reality: «Me parece que nunca debieron llevar animales a un programa así».
¿Qué la ofuscó tanto al punto de lanzarle la pala a Angélica?
«Creo que mi punto más débil es el tema animal. Tengo tres mascotas en quienes me ha afirmado para pasar todos mis procesos, siempre estoy ayudando e incluso dejé de comer carne hace tres años por lo mismo. Angélica me dio en el punto que sabía que me iba a doler. Reconozco que reaccioné mal. Tras eso quedé mal, pedí mi renuncia, que no me aceptaron».
¿Canal 13 mostró todo?
«Lo que no mostró fue mi interacción constante con los animales. Da más rating la pelea y el morbo. Eso es lo que al público le gusta ver. La lección que saco de todo esto es la cantidad de amenazas e insultos que me han llegado por redes sociales. Lo más llamativo es que me recriminan una actitud agresiva sin darse cuenta lo agresivos que son estos haters. Nos habla de la rabia acumulada como sociedad y descargarla en una figura pública».


