La cantante se presentó en la Sala de las Artes de la Estación Mapocho
Algunos de sus seguidores incluso le hicieron llegar juegos de mesa de regalo durante su íntima presentación.
Decenas de ellos quedaron fuera sin poder ingresar al show con capacidad reducida. «Queríamos entrar, porque a mi hija Emiliana le gusta, pero estaba muy lleno, mucho más que el viernes», comentó Nicole, de 30 años, que llegó con sus dos hijas, de 7 y 4.
Pamela, de 37, tenía decidido entrar a toda costa. Viajó desde Calera de Tango a ver a Fran Valenzuela. «Creo que es una de las mejores expositoras de la música chilena», argumentó.
Katherine, de 27, también logró su cometido y contó como anécdota el esfuerzo que hizo para agarrar una buena posición. «Había una fila enorme que comenzó cuando estaba el show previo a su presentación, demasiada gente y cuando abrieron las puertas tuve que correr nomás para quedar bien ubicada», advirtió.
Luciendo un conjunto deportivo blanco de short y sudadera que complementó con botas altas negras, la intérprete deslumbró a sus seguidores y desplegó todos sus talentos. Tocó el piano, cantó, saltó e incluso recibió juegos de mesa de parte de sus fanáticos que se los hicieron llegar de mano en mano hasta el escenario.
Durante el recital, que duró casi una hora, repasó sus clásicos, como «No se trata de ti», «Peces», «Qué sería» y sencillos de su último disco, como «Adentro». Cada uno de ellos coreados en modo karaoke por sus devotos groupies.


