Evelyn Ortiz obtuvo triple medalla de oro en el Campeonato Panamericano máster de Cleveland, EE.UU.
La atleta de 41 años está en tratamiento por una depresión que casi la retira del deporte. Había perdido las ganas de correr, cuenta ella.
«Superé mis expectativas, porque siempre mi apuesta había sido a los 400 y 800 metros, sobre todo los 800 que es una prueba que siempre me ha favorecido. Pasar a la final de los 200 metros, y sobre todo ganarla, fue nuevo para mí. Me sentí muy cómoda y contenta porque me acomodé rápido al clima», cuenta la Gacela Ortiz.
Esta competición tuvo un valor agregado para la atleta, quien reveló en sus redes sociales que lleva tres meses en un tratamiento de salud mental. «Es la primera vez que compito desde que inicié el tratamiento contra la depresión. Fue muy simbólico porque sentí que me liberé de muchas angustias y de todos los procesos mentales en los que estaba. Más allá de las medallas, estoy contenta por haberlo conseguido. Fue como reencontrarme conmigo misma y volver a creer en lo que hago», dice Evelyn.
Sobre los motivos que la llevaron a sufrir depresión, Evelyn dice que «tenía muchos temas, en realidad, muchos traumas de infancia que nunca los había tratado ni los había conversado. Es algo que no se habla mucho en el deporte. Yo me vi muy angustiada y llevaba mucho tiempo mal, había perdido las ganas de correr y la seguridad en mí, me daban ataques de pánico antes de competir. Llegué a pensar que no iba a poder correr más, que ya no soportaba la competencia».
La corredora agradece el apoyo de sus compañeras, en especial de Andrea Gómez, con quien se prepara para el Mundial de atletismo máster que se realizará en Gotemburgo, Suecia, donde competirán juntas en los relevos 4×400, pero también como rivales en los 400 metros. «Es una de las personas que ha sido mi pilar. Ella es mi amiga y entiende todo lo que me pasa en la pista. Siempre me motivó a que no dejara de entrenar, coordinamos entrenamientos juntas y me ayudó a salir de la nube gris. Me pidió que volviera a conectarme con la gente, porque yo había cerrado hasta mis redes sociales. Las dos hicimos la campaña «Florezcamos Juntas» para la marca Flores y eso me ayudó a querer regresar a las redes y a volver a grabarme, porque no me gustaba verme. Me ayudó mucho a impulsar esta nueva versión en la que siento que estoy».
La atleta se refiere a una campaña publicitaria para la que posó en lencería junto a su amiga Andrea. «Evelyn pasó por un período super complejo del que ya está saliendo. Nos hemos apoyado entrenando juntas, nos llamamos seguido y ahora afrontamos un Mundial, que es un proceso complicado y lo que más se necesita es una partner, para hablar sobre nuestros estados de ánimo y todo lo que pasamos en esta etapa», cuenta Gómez, quien se perdió el Panamericano máster en Cleveland por culpa de un pequeño desgarro en el sóleo, del que ya se está recuperando.
Mientras se prepara para el Mundial, Evelyn sigue en tratamiento. «Estoy con antidepresivos y pastillas para dormir durante por lo menos seis meses. Mucha gente sataniza los medicamentos y en mi caso puedo asegurar que sirven, que me han hecho bien, y que están validados por mi deporte. Sin esa ayuda no sé si hubiese estado compitiendo».


