Augusto Schuster y sus compañeros dejaron la escoba en el Caupolicán
Te amo y mijito rico, le gritó el público al líder de CRZ, la banda juvenil que nació de la teleserie Corazón rebelde.
Eran las seis con doce minutos de la tarde de ayer y los cuatro mil mini espectadores que repletaban el Teatro Caupolicán no aguantaron más su impaciencia por ver a CRZ. «Qué empiece, qué empiece», exigieron a gritos los asistentes, cuyas edades oscilaban entre 6 y 13 años, y esperaban el inicio del show en compañia de sus papás.
«Schuster, mijito rico, ¡te amo!», añadieron las más osadas y como si fuera una orden su ídolo apareció en el escenario. Augusto, el carismático galán de Canal 13 vestido como si fuera un integrante de Jonas brothers, se tomó el Caupolicán junto a sus compañeros de banda: Magdalena Müller, Ignacio Garmendia, Luciana Echeverría y Denise Rosenthal. Todos impecablemente vestidos y producidos, esperaron la breve introducción instrumental del concierto para lanzarse a cantar y bailar «Corazón rebelde», el hit del grupo y tema central de la teleserie del mismo nombre de la estación católica.
El recinto casi se vino abajo con los chillidos de sus enardecidos fans. Los pequeños seguidores del grupo no aguantaron la emoción y corearon todas sus canciones, mientras las juveniles estrellas, cuales rock stars, se movían por el escenario siguiendo paso a paso las coreografías.
«Son lo mejor, amamos sus canciones», dijo Javiera en éxtasis mientras no dejaba bailar. Su amiga, llamada también Javiera, la interrumpió para aclarar la razón por la que estaba ahí. «Augusto Schuster es lindo, ¡es hermoso!», señaló con vehemencia antes de continuar disfrutando el show.
A las mamás también
Pese a que Macarena Tondreau, la debutante animadora de «Pelotón», observó el concierto con bastante desgano mientras acompañaba a su entusiasmada hija, el resto de las mamás también se volvieron loquitas con Augusto Schuster.
«¡Me encanta Pablo!», exclamó feliz la cuarentona Mónica Rivera, refiriéndose al nombre que tenía Schuster en la teleserie. Su hija Andrea Gómez la aterrizó un poco con su análisis del grupo. «La música es lo que más me gusta a mí y me encanta el tipo de canciones que hacen», dijo. La mamá, algo más seria, agregó: «Tienen mensajes, son bonitas y la música de las generaciones nuevas casi no tiene contenido».
En el intertanto el quinteto seguía haciendo de las suyas en el escenario. Magdalena, Luciana y Denise se cambiaron dos veces de vestuario para alegría de sus fans. El momento freak lo protagonizó el deseado Augusto Schuster. Mientras por los parlantes se escuchaba la inconfundible voz de Michael Jackson cantando «Beat it», el ídolo juvenil improvisó un singular rapeo que fue seguido por el baterista.
Finalmente, tras una hora y veinte minutos de chillidos y canciones, el grupo se retiró. A pedido de sus fans regresó al escenario e interpretó por segunda vez «Corazón rebelde».


