El tenista venció a Marcelo Tomás Barrios en final de chilenos
Como en sus primeros tiempos, Gago conquistó un torneo challenger y subirá más de 60 lugares en el ranking.
El grito de Chile fue lo primero que se escuchó en las instalaciones del club TC Union Mauthausen. Una pequeña barra de seis o siete personas destacaba con sus banderas entre el centenar de asistentes a la final de la cuarta versión del challenger de esta ciudad austríaca y lo curioso es que no tenía oposición de otra parcialidad y aplaudía por igual los aciertos de ambos contrincantes. Claro, en un hecho poco usual en el deporte criollo, los protagonistas eran Marcelo Tomás Barrios y Cristian Garin, dos integrantes de la escuadra nacional de Copa Davis que han jugado más veces juntos que en contra.
El espectáculo estuvo a la altura en el ambiente familiar del Danube Upper Austria Open. No hubo risas fáciles entre estos viejos compañeros de generación, quienes sin embargo han descrito trayectorias bastante diferentes en el circuito y se encontraron en la definición de este challenger, algo así como la segunda serie del tenis mundial, con igual objetivo.
Al final de una batalla de dos horas y 31 minutos, el triunfo correspondió al primero que explotó en el tour, Garin, de 28 años, quien revirtió un set en contra y salvó dos break points en el último game de servicio para imponerse por 3/6, 6/1 y 6/4, logrando el quinto título de esta categoría tras sus conquistas de Lima 2016, Campinas, Santo Domingo y nuevamente Lima en 2018.
Lo relevante en su carrera, eso sí, es que después de cuatro años volvió a levantar un trofeo, ya que su última conquista había sido en Santiago 2021, donde cerró el auspicioso período que lo llevó a convertirse en el decimoséptimo jugador del orbe con sucesivas coronas en Houston, Munich, Córdoba y Río de Janeiro, todas de rango ATP.
«Ha sido una semana larga o días seguidos jugando tres sets. Estoy muy orgulloso del trabajo que he estado haciendo con mi equipo y agradecido del público», dijo Gago, que luego de esta victoria avanzará 61 lugares para ubicarse, de acuerdo al ranking online, en el casillero 153 del escalafón profesional, ya que a Mauthausen arribó apenas como 214 en la estadística.
Garin mostró en Austria varios de los atributos conocidos de su juego y, tras ese primer set adverso, logró reinstalarse en la cancha sin los fantasmas que lo han perseguido durante los últimos años de sequía. Incluso, en un momento crucial del trámite, cuando correspondía cerrar lo realizado, mostró sin complejos su carácter al reclamar al umpire por la no detención de un punto luego de la caída del quitasol que protegía a un camarógrafo. «El paraguas se cayó, a mí me molestó y no le pegué a la bola. A mí me molestó», dijo luego de repetir varias veces «¡umbrella, umbrella!» y sentarse incluso en su banca a modo de protesta. Por suerte no se distrajo y volvió para ganar un certamen que podría constituirse en un punto de inflexión en su carrera.
Tras la refriega, Barrios y Garin quedaron igualados 2-2 en los partidos individuales que han disputado en el circuito y terminaron abrazados en la foto de premiación. La buena semana y la final también reportará sus dividendos al primero, quien saltará diez posiciones para quedar en el lugar 118, algo más cerca del casillero 93, su mejor ubicación histórica.


