El tenista de 27 años dejó un mensaje optimista tras ser eliminado en Munich
Con tímidos posteos, Gago vuelve a la cuenta de Instagram que había cerrado en marzo para proteger su salud mental.
Las derrotas la mayoría de las veces duelen, pesan, golpean el estado anímico. Pero esta vez Christian Garin salió fortalecido tras su caída ante Taylor Fritz en el ATP 250 de Munich, donde consiguió su segunda semifinal consecutiva.
Tres son las claves en la mejoría del tenista nacional, que hace dos años no llegaba a estas instancias: control de sus redes sociales, tranquilidad sicológica y las habilidades blandas de su nuevo entrenador, Gonzalo Lama.
Garin perdió en dos sets (6/3 y 6/4) ante el estadounidense ubicado en el decimoquinto casillero del escalafón mundial, pero durante el compromiso no se le vio decaído ni cabizbajo. Todo lo contrario. Sus enojos estaban enfocados en un mal movimiento o alguna imprecisión por mejorar y, luego, cuando ya aplicaba cambios, celebraba sus puntos con todo.
Fue él mismo quien subió una storie a Instagram dando un tranquilizador mensaje a sus seguidores: «Día a día un poquito mejor», fue el escueto posteo.
A principios de marzo, tras un inicio de año con una sola victoria, el tenista de 27 años decidió bajar todas sus publicaciones de Instagram (la principal red social que usa) y mantuvo solo una foto de perfil en negro, dejando intrigados a los aficionados al tenis.
Poco tiempo después, lo lógico se hizo evidente. Cuando Gago elevó su nivel, comenzó a subir nuevamente historias antiguas: reinició su vida en redes y eliminó el peso de los comentarios y expresiones de la gente, para enfocarse solo en su disciplina. Ahora suma stories a esa plataforma y mantiene nueve publicaciones activas, con comentarios activados, sin restricciones.
«Hizo muy bien en salirse de todo en redes sociales y enfocarse solo en su tenis. Yo también se lo hubiese recomendado, de hecho, lo hice públicamente», dijo Horacio de la Peña, entrenador y ex tenista.
Este renacimiento en redes fue coincidente con la llegada de un nuevo técnico a su equipo, Gonzalo Lama, quien arribó como coach a fines de febrero, y llevó a Garin al siguiente punto clave de su mejoría, lo sicológico.
«Christian ha encontrado tranquilidad. Él naturalmente tiene muy buen nivel, pero al tener tranquilidad encontró su juego. No es un proceso fácil después de haber estado desordenado, pero estas dos semanas dan muy buen augurio para lo que viene», analizó De la Peña.
«Garin es un tipo muy irregular en cuanto a su estado mental, va y viene, uno no sabe cómo está o si tiene distracciones. Lama conecta con él porque son más o menos de la misma generación y quizás un técnico de más edad no conectaría», señala Fabio Ríos, editor del sitio especializado en tenis Séptimo Game.
Algo que no se puede negar es la influencia positiva de Lama, su compañero en Copa Davis y amigo del circuito.
«El primer punto sobre quién puede ser buen técnico o no, va por las habilidades blandas y formas de comunicación. Ese es el punto base para un técnico que quiera tener éxito. Lo importante es si tiene las habilidades para comunicarse y relacionarse con un jugador en esta nueva dinámica en que él es tu jefe y decide tu futuro, pero, a la vez, tú también eres su jefe y lo ordenas. Esta dinámica es nueva y distinta. También debe saber relacionarse con distintos tipos de tenistas: tímidos, extrovertidos, más trabajadores, etcétera. Lama está demostrando ser buen compañero de Garin. Si bien no eran tan amigos, siempre existió esa cercanía y entendimiento, que se dio por Copa Davis y todo aquello. Lo conoce, lo analizó y sabe cómo enfrentarlo y encararlo. Aprieta los botones correctos con este jugador», describe Ríos.
Este lunes Garin aparecerá, al menos, en el puesto 92 del escalafón mundial, entrando nuevamente al top 100.


