La aeronave fue a dar una vuelta hasta Concepción
Abril es uno de los meses en que más aviones se desvían por causa de las aves.
La mañana de este miércoles un avión Air France que llegaba a Santiago procedente de Paris tuvo que esperar en el aire casi 40 minutos para poder aterrizar en el Aeropuerto Nuevo Pudahuel. La culpa del atraso en el descenso la tuvo una bandada de pájaros que cruzó por los cielos y que obligó a la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) a suspender de forma temporal las operaciones aéreas. Tras realizar un desvío hacia Concepción, el vuelo AF406 logró aterrizar en Santiago.
Vanessa Godoy, vicepresidenta del Colegio de Controladores de Tránsito Aéreo de Chile y trabajadora del aeropuerto, explica que estas aves tienen una especie de horario establecido.
«En el amanecer, generalmente cruzan de este a oeste y en el atardecer, de oeste a este. Se trata de especies migratorias como las golondrinas y, principalmente, la gaviota dominicana. Los principales peligros de estas aves en el aeropuerto es que se produzcan un impacto en alguna parte de la aeronave y que sean absorbidas por las turbinas y entren al motor», explica.
Para evitar estos accidentes, está el Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios en Aeronaves (SSEI) de Bomberos, quienes se encargan de monitorear y mantener los cielos del aeropuerto despejados de estas aves con técnicas de repelencia y hostigamiento como cañones sonoros y escopetas de dispersión, que disparan municiones inofensivas.
«Ellos están entrenados para poder alejar a las aves. Son equipos que están en ambas pistas monitoreando y nos van indicando la cantidad de aves que hay. Esto lo tenemos clasificado en actividad aviar baja, moderada y severa. Cuando es baja, la cantidad es muy pequeña y no interfiere en las operaciones de los aviones. En la moderada, nosotros como controladores podemos tomar la decisión de suspender las operaciones. En una condición severa, que es cuando se ven verdaderos manchones negros pasando, no hay posibilidad de realizar un aterrizaje o despegue. La DGAC ha hecho inversiones en cuanto a la mitigación de las aves. Ahora el aeropuerto cuenta con un equipo de cetrería, que usan aves amaestradas para la dispersión», dice la profesional.
Vanessa Godoy explica que la decisión de suspender las operaciones también depende del lugar donde estén cruzando las aves. «Si tengo el cruce de las aves al norte del aeropuerto no tengo ningún problema en que los aviones despeguen, pero sí para que los aviones aterricen. En esos casos, depende de la tripulación y la cantidad de combustible del avión las vueltas o minutos que pueda esperar en aire».


