Con un número de RUT, es capaz de rastrear hasta seis generaciones pasadas
Para la posteridad, emprendedores también crean libros originales con testimonios familiares.
Tras dar con información oficial que encontró en Chile y en el extranjero para reescribir su historia familiar, se enteró de episodios desconocidos.
«Pensábamos que mi abuelo era el tercero de los hijos que venía de Alemania y no era así, era el primero. De la familia ruso-judía no sabíamos nada, y logramos averiguar que al abuelo lo mataron en el periodo del Pogrom de 1903 en Kishinev, Moldavia; la familia, su esposa y nueve hijos, tuvieron que escapar a Buenos Aires. Me permitió conocer más de la familia y sorprenderme con los resultados escribiendo la historia de verdad».
Tanto le gustó la experiencia que armó un emprendimiento con sus servicios: en Ansara (@ansara.family en Instagram, https://acortar.link/xDOt5E ) ofrece investigar el árbol genealógico de familias con datos de hasta seis generaciones pasadas. Le encargan entre 10 a 15 árboles al mes.
«Lo que ofrezco es lo mismo que podría hacer cualquier persona, pero obviamente lo hago en menos tiempo porque aprendí a hacerlo. Hay que ser busquilla, súper creativo en la forma de investigar, porque muchas veces los registros hay que leerlos bien, los apellidos, los años, y contextualizar lo que estaba pasando en el documento que leo», detalla. Para partir, dice que le basta información básica como el RUT y documentos oficiales.
¿Qué tipos de archivos busca?
«Una gran cantidad. He encontrado matrimonios escritos en árabe original en el Registro Civil en Chile, documentos de fallecimientos de las guerras mundiales, cartas de pasajeros, fotos. Hay documentos que para la familia son súper valiosos; por eso buscamos hasta seis generaciones atrás, porque tengo que demostrar lo que estoy aseverando. Hasta esa altura yo puedo encontrar documentos que demuestren que la investigación es fidedigna».
¿Ha encontrado datos que no esperaban?
«Hay historias muy dolorosas. Me contrató una joven que me cuenta que el dolor de su mamá fallecida era que su papá la había abandonado a los siete años. Le pido los datos de su abuelo, que me aparece vivo en La Florida, pero la familia le decía que había desaparecido, ella sentía que se lo negaban. Investigo y me encontré con la defunción, lo habían matado en Perú. Fue súper potente, había dolor, pero para ella fue muy lindo entender que su abuelo no había abandonado a su mamá».
¿Cuál es el servicio que más le piden?
«El de seis generaciones. Las familias no saben nada de sus antepasados, con suerte llegan a los abuelos y el nombre y el apellido del bisabuelo. De ahí para atrás no hay nada».
¿Sus precios? El cuadro de 45 x 55 cm con el diseño del árbol genealógico de tres generaciones con fotos, más uno sólo con nombre y sin fotos, cuesta $310.000. La versión Aurora con hasta cuatro generaciones cuesta $380.000; el Full Book, edición impresa con documentos familiares, se puede armar por $920.000
Registro familiar
«Lo que más piden es contar los orígenes de la familia y dejar un testimonio de lo que les costó armar un patrimonio para criar y darles un buen pasar a los hijos», cuenta Anamaría Sir, periodista, quien junto a su socia Isabel Cruz creó el emprendimiento editorial Entre Comas, donde arman libros biográficos con historias familiares o personales a pedido.
Con entrevistas, documentación y fotos crean un libro original escrito en primera persona. «Todos tenemos una historia que contar. Cada familia guarda vivencias, anécdotas y recuerdos que son traspasados de boca en boca, que nos marcan como personas hoy y que se pueden dejar plasmados en un libro. Hemos hecho un libro de un señor sirio: su padre llegó en un barco de animales a Chile y, aunque ya falleció, armó un imperio en todo lo que son artículos de librería. Él no terminó el colegio y sus hijos se educaron en el Nido de Águilas, el colegio más caro de Santiago».
También recuerda historias románticas, como el caso de una española que por la muerte de su madre fue criada por su abuela. Su papá se arrancó a Chile por la guerra y la mandó a buscar cuando tenía 17 años: «Recién ahí conoció a su padre, madrastra y tres hermanas, un cambio que supo enfrentar. Después se casó con un chileno descendiente de españoles y tuvo cuatro hijos, hoy es viuda y le hicimos un libro precioso porque ella nos pasó sus reflexiones y cartas».
Un libro digital con texto y diseño de hasta 60 páginas cuesta desde $500.000. También se puede hacer en formato impreso.


