«Es muy importante que los padres le hablen a su niño en los primeros mil días de vida»
Cada niño tiene una red cerebral para aprender una lengua, pero para aprender una lengua necesitas que alguien te hable, explicó la investigadora.
Ghislaine Dehaene-Lambertz, neurocientífica y pediatra francesa, lleva años estudiando el cerebro infantil y cómo se desarrolla durante sus primeros años de vida.
La charla de la investigadora en el Congreso Futuro partió con la imagen de una guagua de fondo. «El mejor aprendiz en la Tierra no son ustedes, es este pequeño tipo», dijo mientras apuntaba a la guagua.
«Piensen en lo que los bebés aprenden desde los 0 años, cuando no saben nada, hasta los 3 años, cuando son capaces de hablar, de interactuar, de saber quién es quién. Eso es muy sorprendente», comentó.
La pediatra explicó parte del trabajo que hace en el laboratorio, haciendo pruebas a guaguas para entender cómo funcionan sus cerebros. Entre otras cosas, ha investigado la curiosidad de los bebés y el interés por la novedad.
Mostró uno de sus experimentos, en el que a un bebé de unos cinco meses de edad le muestran dos pantallas al unísono. En una van apareciendo 10 o 20 puntos negros y en la otra siempre 10 puntos. En ambos casos los puntos van cambiando su posición. Después de unos segundos mirando una pantalla, se ve que el bebe gira su rostro para mirar la otra, donde a veces aparecen 20 puntos.
«Esto nos muestra que es capaz de discriminar entre 10 y 20 puntos. No sabe contar, pero la cantidad es suficiente para que pueda darse cuenta de que hay una diferencia», explicó la francesa.
Los padres y el celular
La investigadora planteó la importancia de los 1.000 primeros días de vida de los niños y cómo en ese periodo se desarrollan capacidades fundamentales. «Los circuitos cerebrales que hacen que ustedes me estén escuchando y entendiendo ahora», le dijo a la audiencia, «a los 6 meses de gestación ya están presentes y responden».
Explicó que a los 6 meses los niños ya entienden palabras y la cantidad de palabras se incrementa muy rápido.
«Hay que considerar que se parte con cero palabras y a los 6 años entienden cerca de 14 mil. Eso quiere decir que en un momento el niño está aprendiendo entre 10 y 20 palabras diarias».
A los 3 años, explicó, normalmente el habla de un niño ya está establecida. «Cada niño tiene una red cerebral para aprender una lengua, pero para aprenderla necesitas que alguien te hable. El problema es que ahora, que tenemos celulares muy interesantes, en muchas familias no le están hablando al niño y el niño no puede hablar si nadie le habla», planteó.
Habló de los primeros mil días.
¿Por qué son tan importantes? «A los mil días, muchas de tus configuraciones de aprendizaje están listas. Sabemos que para el lenguaje hay periodos críticos. Si esperas mucho antes de exponer al niño al lenguaje, nunca será un buen aprendiz y siempre estará en desventaja. Entonces es muy importante que los padres le hablen a su niño en los primeros mil días de vida. No solo para darle vocabulario, sino que la estructura del lenguaje. Se trata de escuchar a los padres que les hablen directo a ellos, no de escucharlos hablando entre ellos. Esa es la manera de escuchar la melodía del lenguaje, su estructura, la sintaxis. Todo eso es esencial para usar el lenguaje después».
¿Hay que prohibir el celular en los colegios?
«Esa es una buena idea. En Francia se decidió hacer eso hace unos cinco años. El problema es que cuando un niño usa su celular en el colegio, primero es algo grosero y también interrumpe el aprendizaje, pero también algunos experimentos han demostrado que incluso lo que aprendió previamente se elimina, el niño lo olvida».


