Un video familiar lo hizo despegar: ahora tiene 18 diferentes sabores y prepara una apuesta enfocada en delivery
Formar una pequeña franquicia. Es el sueño que queremos, dice Rojas, quien planea la apertura de tres locales más, uno de ellos en Ñuñoa.
Fue una de esas conversaciones que uno nunca quiere tener. En marzo de 2025, Giovanni Rojas se sentó con su familia y les dijo que probablemente cerraría «El Aniquilador de Hambre», su hamburguesería, a fin de mes. El negocio al que le había metido todo. Entonces, su hija Fernanda grabó un video para TikTok pidiendo apoyo para el local de su papá. El registro se viralizó y el negocio, que había partido seis años antes como food truck en Renca, volvió a llenarse.
La historia había tenido varios tropiezos antes de ese punto. Rojas comenzó en junio de 2019, después de trabajar en Stryker, una empresa ligada al rubro ortopédico, y de haber administrado antes un restaurante. Al poco tiempo vino el estallido social, luego la pandemia y después el reparto desde la casa. En noviembre de 2020 arrendó el primer local. Durante varios años le fue bien hasta que a mediados de 2024 las ventas empezaron a caer.
Rojas dice que no fue solo un problema de público, también hubo cansancio. «Yo creo que algo que le pasa a casi todos los emprendedores es que cuando ven que algo está funcionando relativamente bien toman esa pausa como de tratar de descansar, porque es todo tan ajetreado que no se para nunca». En ese período, cuenta, dejó de empujar el local como antes. «Dejé de hacer cosas que venía haciendo bien. Por ejemplo, dejé de publicitarme bien, de mostrarme. Y eso empezó a ser una merma de las ventas, y cuando quise levantarlo de nuevo, no lo conseguía». En marzo ya estaba decidido a bajar la cortina.
El viral cambió la escala del negocio. Rojas dice que pasaron de vender cerca de diez pedidos diarios a 150 en los días más fuertes. Para sostener ese flujo, armaron delivery propio en Renca y comunas cercanas, como Independencia, Conchalí, Quinta Normal y Cerro Navia, porque las aplicaciones no siempre les servían en el sector.
Ahora preparan una segunda sucursal en Ñuñoa, en Irarrázaval 1305, cerca de José Miguel Infante. Ya tienen aprobación de la Seremi y esperan avanzar con la patente municipal para abrir durante mayo. El local será más chico, con foco en delivery, aunque también atenderá público.
¿Crecer más?
«Queremos, de aquí a tres años, tener al menos cinco locales, contando los dos que vamos a tener ahora. Y ahí formar una pequeña franquicia. Es como el sueño que queremos, y si podemos hacerlo más grande, mejor aún».
¿Por qué abrir en Ñuñoa y cómo se van a mover en una comuna con tanta oferta de hamburguesas?
«Va a estar más enfocada al delivery, porque allá funciona todo bien con las aplicaciones, pero igual vamos a atender público. Vamos a tratar de ocupar el poder de las redes sociales que ya tenemos, que nos funciona bastante bien, hacer campañas digitales y también salir en radio una vez que abramos».
La hamburguesa también se volvió más técnica
Martín Cosmelli, dueño de Beasty Butchers, dice que el público ya no se conforma sólo con una hamburguesa grande o cargada de ingredientes. Su local abrió hace cinco años y, desde el comienzo, apostó por trabajar la carne como eje del negocio. «Nosotros trabajamos la carne de manera profesional. Nos enfocamos en el animal completo. No tenemos sólo hamburguesas, sino que otros productos. Somos carniceros y cocineros en la empresa». Esa mirada, asegura, les permitió diferenciarse con carne «premium, chilena, de libre pastoreo y de gran calidad». En la carta también han probado combinaciones menos habituales, como una hamburguesa carbonara, versiones con pastrami y preparaciones inspiradas en platos clásicos. «En Europa está el típico plato del entrecot, que va con salsa, carne y papa frita. Nosotros lo transformamos en una hamburguesa. Eso también nos destaca mucho».?Seba Luco, creador de contenido gastronómico conocido como @slucook, dice que en The Crust la apuesta está en el producto antes que en el marketing. Es reconocido del local es la Brisket Jammy, una hamburguesa creada junto a Curacaribs, con una mermelada de brisket como ingrediente principal. «Queríamos asegurarnos que el ingrediente principal fuese de primer nivel, y ellos lo hacen extraordinariamente bien». La preparación también lleva una salsa inspirada en una hamburguesería de Nueva York. Luco dice que la burger tomó vida propia: hay locales en España que hicieron versiones y la llamaron «@Slucook», y Joe Burger la catalogó como la mejor de Sudamérica.