La periodista y el exfutbolista se reconciliaron en 2025
Desde marzo que ya no viven juntos. Ella dio vuelta la página y reconoció en Hay que decirlo, que está disfrutando de la soltería.
Gissella Gallardo no necesitó muchas palabras para decirlo tras meses de especulaciones: ‘Estamos separados hace tiempo. Estoy soltera'. Con eso, el quiebre definitivo con Mauricio Pinilla quedó sellado. ‘Hicimos todo y más', dice. Con esa calma que tiene la gente que ya procesó el dolor antes de anunciarlo, asegura que ‘no resultó nomás. A veces hay que soltar'.
Acá no hay versión dramática de una historia que duró más de 20 años y que sobrevivió, entre otras cosas, a una separación anterior, una segunda oportunidad, y todo lo que implica rearmarse como pareja cuando había daño, como señaló en su momento a este diario la misma animadora de Canal 13.
Hay que recordar que en 2022 la pareja vivió una bullada separación. En ese entonces ella comentó que había aceptado que las cosas no funcionaron. Se volcó a recuperar el tiempo con amigas, a ser dueña de sus horarios, de llegar a casa y encontrar silencio y volver a trabajar. Mientras el deportista se daba una chance con Gala Caldirola.
De esa separación decidieron volver en 2025, motivados por el acercamiento que provocó una crisis por excesos del ex futbolista. En esa oportunidad, la periodista fue el hombro y sustento emocional que dieron un nuevo aire a la familia entera. Gallardo y Pinilla asistían a terapia sicológica, sumada a la de sus hijos y las propias de él para tratar sus adicciones. ‘Me volví a encantar', aseguraba en marzo de ese año a ‘Hay que decirlo'.
El período acabó de sopetón: la relación venía mal desde fines del año pasado. ‘Yo ya le había dicho que lo quería con todo el corazón pero que como pareja no podíamos seguir juntos', sentenció este martes, a través de un contacto en directo, con su programa ‘Hay que decirlo'. Para enero ya estaban navegando en zona gris. En febrero llegó el golpe que terminó de definirlo. Gissella estaba en Viña del Mar, trabajando para el Festival de Viña cuando recibió un llamado. Pinilla había sufrido una recaída. Gallardo tuvo que viajar de urgencia a Santiago.
La periodista ya no podía más. ‘Mi último acto de amor fue acompañarlo en su enfermedad', confesó ella al espacio de farándula de Canal 13. Le pidió que abandonara la casa familiar, pero él se negó. Recién hace un mes y medio se fue a vivir a un departamento cerca de donde vive ella con sus hijos.
Según expresó en el programa de Canal 13 la razón es concreta: ‘Ya no me puedo seguir haciendo cargo. Lo quise lo más que pude, pero hoy Mauricio tiene 42 años sabe lo que quiere y lo que no, y yo también sé lo que quiero y ya no quería seguir con él'.
De amores, Gissella todavía no quiere saber nada. De hecho negó estar en una relación con el empresario José Alfredo Rivas. ‘¿Tú crees que después de 22 años casada voy a querer estar en una relación? Déjenme disfrutar la soltería', respondió sobre el acercamiento con el hombre de 46 años. Y agregó que está abierta a tener una relación con Rivas, porque ‘es guapo, amoroso, caballero'.


