El Presidente inició su gira por Europa y Medio Oriente en encuentro con futbolistas
A pesar de la torrencial lluvia se puso a caminar por calles estilosas y resbaladizas, hablando de fútbol y de la vida. A Cecilia casi la traicionan los adoquines.
Están tirando el agua con baldes en Roma, pero los turistas siguen pegándose codazos para sacarse la mejor foto y echar monedas para la suerte en la fuente más famosa del mundo, la Fontana di Trevi. El lugar es el escogido por el Presidente Sebastián Piñera y su mujer, Cecilia Morel, para reunirse con los futbolistas chilenos que juegan en Italia, Nicolás Córdova (Brescia) y Luis «Mago» Jiménez (Cesena), quien viene de la mano de su estupenda mujer, María José López.
Hay una expectativa algo morbosa en la cita porque también está invitado Mauricio Pinilla, quien habría tenido un supuesto affaire en el pasado con Cote López, en lo que se recuerda como el caso «Rey León». El delantero del Palermo no llega y la cosa transcurre en paz y sin chimuchina. Capacito que a Pinilla no le hayan dado permiso en su club después de la boleta que se comieron a manos del Udinese de Alexis Sánchez.
Piñera, quien anda lleno de vida pese al frío invierno romano, parte hablando de fútbol apenas termina de estrechar las manos de Cordóva y Jiménez. En medio de un diluvio y con la zona circundante a la Fontana atiborrada de gente con paraguas, los turistas se llevan fotos de las estatuas barrocas del lugar donde de yapa aparece el hiperactivo Presidente chileno.
«Esta es una muy buena generación de futbolistas», opina el mandatario sobre Nicolás y Luis, y comenta con los muchachos la llegada de Claudio Borghi a la Roja. También hay lugar para tallas. Entre Córdova y Jiménez tienen cinco hijas con sus respectivas mujeres, dos el delantero del Brescia sumadas a las trillizas del Mago. «Yo le enseño a hacer un niñito», bromea Piñera. La Cote sonríe y da pie para que la Primera Dama le pregunte con tono maternal a la rubia por sus hijas.
La idea original de la cita es tomarse un café, pero en la plaza Navona, distante a unas cinco cuadras de la Fontana. Bajo la lluvia y entre resbaladizos adoquines el trayecto es un vía crucis. Un par de veces Cecilia Morel está a punto de caer, Coté López anda por las mismas, los tacos las traicionan. Entre medio la modelo opina que la Primera Dama es «muy encantadora».
Ya en plaza Navona esperan en el café Tre Scalini el embajador chileno en Italia, Óscar Godoy, el canciller Alfredo Moreno y el ministro de Economía, Juan Andrés Fontaine, a quien sientan al lado de Cote López.
El hombre soporta el trance con un sonrisa, mientras Piñera pregunta a Córdova si el puesto de delantero es el mejor pagado y luego recibe de éste un vino y una camiseta del Brescia con su nombre.
Es hora de despedirse, pues Piñera debe dictar una charla a estudiantes de la universidad LUISS Guido Carli. De Cote López se despide tres veces y explica que la costumbre europea así lo demanda.
Perlitas del viaje a Roma
En el vuelo a Roma las autoridades aprovecharon de relajarse. El Presidente Piñera tiró la talla con los periodistas y los despertó poco antes de aterrizar en Roma, entre aplausos, afirmando que había trabajado toda la noche. El diputado Patricio Hales fue uno de los que se acostó tempranito, con polar, parca y gorro. Con toque caribeño y camisa con el cuello abierto, su colega Iván Moreira prefirió bromear por los pasillos. Mientras el canciller Moreno se tiró al suelo nomás en un rincón del avión, para descansar estiradito.
Presidente se reúne hoy con Berlusconi «No hablarán de las críticas»
La cita que hoy sostendrá el Presidente Sebastián Piñera con Silvio Berlusconi, apodado Il cavaliere, tiene condimento. En entrevista reciente con el diario italiano «Corriere della Sera», el mandatario chileno dijo ser «muy distinto» que el primer ministro de ese país en su estilo de vida y valores. «Hay muchas diferencias: soy más joven, me considero un hombre de familia, estoy casado desde hace 37 años, no se puede aplicar un paralelismo», declaró.
El periodista de ANSA Italia, Michele Esposito, adelantó la cita: «La veo como una reunión sobre todo económica y creo que hablarán también de la crisis Libia». ¿Tocarán las declaraciones de Piñera? «De las críticas no hablarán nunca, Berlusconi se va a hacer como que no sabía de la entrevista. No es su intención recibir mal a Piñera».


