Proclamó el autogobierno de Rapa Nui
Diputado Nelson Venegas dijo que se debe poner acento máximo a las relaciones exteriores, que posiblemente cobren más importancia que nunca en lo que va de este siglo.
El revuelo que protagonizó Manahi Pakarati, designada como embajadora de Chile en Nueva Zelanda por el Presidente Gabriel Boric y que respaldó la libre determinación y el autogobierno del pueblo rapanui, no quedó en vano. El ministro de Relaciones Exteriores, Alberto van Klaveren, confirmó el martes la sanción administrativa contra la embajadora; ella deberá regresar a Chile el próximo 31 de enero, poniendo término a su misión diplomática en la nación insular.
La ahora exembajadora con ascendencia Rapa Nui es retirada de sus funciones por publicar en su cuenta personal de Instagram una fotografía con el mensaje: «Libre determinación para la nación de Rapa Nui». Además, la diplomática rompió el protocolo de Cancillería, ya que concedió una entrevista radial sin consultar al ministerio, donde nuevamente apoyó la libre determinación y autogobierno.
Todo el bochorno se da en el marco de la consulta indígena promovida por el ejecutivo y que pretende crear un consejo que regule el Gobierno de Territorio Especial en la Isla, que, de prosperar la consulta, se propone un consejo con ocho integrantes, cinco de ellos pertenecientes a la etnia y elegidos por la misma, por lo que el territorio dejaría de depender del Gobierno Regional de Valparaíso.
«Cometió un error serio»
Fue en la comisión de Relaciones Exteriores del Senado, donde Alberto Van Klaveren leyó una carta en la que dio a conocer la noticia: «Hemos resuelto instruir la adscripción de la embajadora Manahi Pakarati a partir del 31 de enero, poniendo término a su destinación en Nueva Zelanda». Y añadió: «Creemos que fue imprudente, que se equivocó, intervino internamente en un debate que está en curso».
Según relató, Pakarati «va a quedar a disposición de las autoridades para alguna asignación, ya sea dentro del país o fuera del país», siendo esta una medida proporcional al error.
Pese a estar de acuerdo con la medida, Van Klaveren reconoce que la exembajadora «se expresó respecto de un proceso deliberativo que está ocurriendo en la actualidad. Sabemos que hay una consulta abierta en Rapa Nui respecto a modalidades de autogobierno, pero ella, como funcionaria de nuestro servicio exterior, debería haberse abstenido de entregar una opinión personal sobre ese tema».
Decisión acertada
Al respecto, el diputado socialista Nelson Venegas, integrante de la comisión de Relaciones Exteriores, manifestó que el gobierno «ha hecho bien -la Cancillería, en este caso- porque la situación de las relaciones internacionales cobran y cobrarán cada día más importancia. Los últimos sucesos están reconfigurando el escenario internacional, y esto no da espacio a ningún error». Agregó que «lo que ocurra a nivel interno depende de lo que ocurra a nivel internacional, y debemos ser absolutamente diligentes en este aspecto y poner acento máximo a las relaciones exteriores, que posiblemente cobren más importancia que nunca en lo que va de este siglo».
Desde la oposición, la diputada republicana Catalina del Real valoró la decisión de la Cancillería, pero acusó que «resulta lamentable que esta medida haya sido tomada de manera tardía y como resultado de la presión política ejercida por la oposición». «La embajadora no pudo cumplir con la responsabilidad que su cargo implica al expresar opiniones tan desafortunadas. El gobierno debería haber actuado con prontitud y sin necesidad de que se convirtiera en un tema mediático y político», agregó la parlamentaria.


