La actriz cuenta por qué volvió al cine tras años dedicada a su empresa
Afirma que no extrañaba actuar, pero que se motivó a regresar debido a que la película Marty Supreme se grabó cerca de donde estudian Apple y Moses.
Ha transcurrido mucho tiempo desde la última vez que conversamos con Gwyneth Paltrow, quizás 7 años. Después de no trabajar en el cine durante este lapso y sólo aparecer en 2019 en «The politician» (una miniserie producida por su actual marido, Brad Falchuk), la actriz de 53 años había desaparecido del mapa. Hasta ahora cuando reapareció con la cinta «Marty supreme», protagonizada por Timothée Chalamet como un caótico jugador de tenis de mesa, nominado al Oscar como mejor actor.
«Yo nunca he jugado ping pong , pero me sentí feliz de que me pidieran que trabajara en esta cinta. Mis dos hijos lo jugaban cuando eran chicos. Es un deporte muy competitivo», explica Gwyneth Paltrow, madre de Apple y Moses, de 21 y 19 años. El padre es el inglés Chris Martin, el vocalista de Coldplay.
¿Es usted deportista?
«No practico deportes, pero el ejercicio es una parte muy importante de mi día a día. Solía ver fútbol americano con mi padre (el productor y director Bruce Paltrow), pero cuando falleció, me sentí demasiado triste para volver a ver los partidos. Brad, mi actual marido, es fanático de todos los equipos de Boston. Y mi hijo (Moses) es súper fanático de los equipos ingleses de fútbol, sobre todo del Arsenal. Creció en Londres hasta que cumplió los 7 años».
¿Por qué se demoró tanto en volver a la pantalla?
«Durante varios años enfoqué mi atención en Goop (su empresa de bienestar y belleza) y creo que dejé de tener contacto con el mundo del cine. Quizás fue una manera de protegerme, para no sentir que había elegido otro camino y que mientras tanto me estaba perdiendo algo. Pero mi vida como empresaria resultó ser extremadamente interesante. Los artistas y emprendedores son muy parecidos, siempre digo que son como dos lados de la misma moneda. Nunca me arrepentí de haber dejado de lado mi carrera actoral».
¿Y no extrañó en ningún momento la actuación?
«No, en absoluto».
¿Cómo logra un equilibrio?
«Siento que mi vida ha tenido distintos capítulos y que he ido en pos de diferentes sueños. Durante mi veintena y hasta que tuve a mi hija Apple, mi sueño era el cine. Y entonces, tuve este maravilloso sueño de ser madre que aún continúa. Posteriormente nació otro sueño, el de convertirme en una empresaria. Y ahora sin proponérmelo, el sueño vuelve al cine. Se sueña mientras la vida continúa. Estoy agradecida que Josh Safdie (coguionista y director de Marty Supreme) nuevamente me aterrizó. Pero creo que es difícil hacer muchas cosas a la vez».
¿Qué le regalaría a Chalamet para que se acordara de usted?
«Un libro que lo ayudara a permanecer cercano a sí mismo en esta montaña rusa donde se encuentra. Él es muy joven y está en medio de una etapa mágica, difícil y maravillosa . Yo ya sé lo que viene después. Cuando uno está en sus 20 años, tiene total certeza que su sueño se cumplirá, somos muy ingenuos. A medida que pasa el tiempo, nos tornamos más realistas. Yo tuve mucha suerte con lo que logré durante mi carrera».
¿Por qué aceptó regresar ahora?
«Porque mis hijos estaban partiendo a la universidad. Era la primera vez que estaría viviendo sin ellos en 20 años. Sentí que me encontraba frente a un precipicio muy aterrador, en un nuevo capítulo de mi vida. Y ocurrió una especie de intervención divina: cuando Josh Safdie me llamó por teléfono, mi hermano Jake (cineasta) me dijo que tenía que hacerla. Yo no conocía mucho a Josh porque estaba apartada del cine, pero vi la película Diamantes en Bruto (2019, con Adam Sandler) y la encontré muy valiente e intensa».
¿Se sintió nerviosa?
«Sí, me sentí nerviosa porque había transcurrido tanto tiempo desde que yo había trabajado en una película. Pero pensé que mis hijos estudian en la Costa Este y yo estaría cerca de ellos en Nueva York, jajajá. ¿Entonces por qué no?»
¿Qué nos puede contar de su hija?
«Apple es increíble, muy divertida e inteligente. Está terminando la universidad y está sacando un grado en pre Derecho. Pero pienso que seguirá mis pasos. Comparto mis experiencias con ambos de lo que funcionó y de lo que fue difícil o no resultó. Pero hay que dejar que los hijos sigan su propio camino e inspiración y no influirlos».
¿Qué consejos les da?
«Para mí es muy importante criar hijos que no teman expresar sus sentimientos. A muchos nos inculcaron que no era apropiado sentir rabia y nos aconsejaban reprimir nuestras emociones. Y yo creo que esto no es bueno para nuestras almas, no sentirlas es muy peligroso».
¿Nos puede dar un ejemplo de cómo expresa su ira?
«Voy manejando con mis hijos en mi vehículo y veo a un idiota que no respeta la señalización, cruzándose con su automovil en mi camino. Entonces les digo a mis hijos que siento mucha rabia y la expreso gritando».
Cómo mantiene el cariño por su ex marido
Cuando Gwyneth Paltrow se separó de su primer marido, el músico Chris Martin, ella originó una palabra al describir el fin de su matrimonio como una «separación consciente».
«Dejamos de ser pareja, pero intentamos hacerlo de una manera que fuera lo menos traumática posible para nuestros hijos. Y requirió mucho trabajo en ese momento. Pero creo que dio resultados. Mi ex y yo somos muy cercanos, continuamos siendo una familia, pero no una pareja y creo que nuestros hijos enfrentaron el divorcio bastante bien. Aprecian que aún somos una familia. Me volví a casar hace algunos años con Brad, y junto a él, decidimos que mantendríamos residencias separadas durante el primer año y haríamos una lenta transición hasta llegar a vivir todos juntos, lo que logramos», dice.


