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Autor de la Foto: Christian Zapata
Título/Pie de foto: El ex agricultor dice que tiene más de 500 correos electrónicos con pruebas de su relación laboral con Caval.
Sergio Bustos cuenta que habría llegado a un acuerdo extrajudicial, pero que la empresa desistió
«Yo inventé la estrategia para pedir el crédito», relata el ex agricultor sobre el préstamo solicitado al Banco de Chile.
Patricia Rey
Sergio Bustos está confiado. El hombre de 68 años, de Chillán, ex transportista, ex comerciante, entre otros oficios, dice que tiene más de 500 correos electrónicos que prueban la relación contractual que tenía con la empresa Caval Ltda., a la que demandó por 230 millones de pesos por el no pago de sueldos. La misma de la que es dueña en 50 por ciento Natalia Compagnon, esposa de Sebastián Dávalos, hijo de la Presidenta Bachelet.
Para este miércoles está fechada la audiencia, por la demanda laboral entablada por Bustos, en el Primer Juzgado de Letras del Trabajo, en Santiago, y Bustos dice tener pruebas de que fue él quien tramitó el préstamo por 6.500 millones de pesos con el Banco de Chile para comprar terrenos rurales en Machalí.
-¿Cómo llegó a Caval?
-Estaba en Chillán en algunos trabajos. Victorino Arrepol (asesor comercial de Caval), me preguntó si era capaz de ayudarlo a conseguir este préstamo para comprar en Machalí, para la empresa Caval. Yo le dije que sí y ahí empezamos a trabajar.
-¿Firmó contrato con Caval o solo era un trato de palabra?
-Empecé a trabajar con Caval en mayo de 2013 y quedaron de firmarme contrato a la semana. Llegué a Santiago y me tramitaron, hasta noviembre (de 2013), cuando conseguí la reunión de la señora Compagnon con (Andrónico) Luksic. Nunca firmé.
-¿Y cómo le iban a pagar?
-Me ofrecieron 4 millones de pesos mensuales y 5.000 Unidades de Fomento una vez que saliera el negocio de Machalí y se inscribieran las sociedades.
-¿Qué cálculo hizo para demandar por 230 millones?
-Me deben 14 meses y, según la ley laboral, ellos tendrían que pagarme hasta que me firmen el finiquito y como todavía no me han despedido… Yo me autodespedí en septiembre, pero de ahí a la fecha tienen que pagarme, eso da 70 o 80 millones de pesos, más el premio de 5.000 UF, que son como 120 millones de pesos.
-¿Cuál fue la estrategia de Caval para conseguir el préstamo de 6.500 millones con un capital de solo seis millones?
-Yo inventé la estrategia para pedir el crédito; hicimos todo un estudio del proyecto, se lo presentamos a los bancos, acompañamos informes. Cuando no lo aprobaron hubo que pedir una audiencia para que fuera la señora Natalia.
-¿Usted se consiguió la reunión directamente con Luksic?
-No, me la conseguí con la secretaria del señor Luksic y tengo los correos que me respaldan. Jamás hablé con Luksic.
-¿Usted conoció a Sebastián Dávalos y Natalia Compagnon?
-No, no los conocía, nunca los vi. Trabajé con el otro dueño de la empresa, Mauricio Valero.
-¿Estaría dispuesto a llegar a un arreglo con Caval?
-Caval estuvo buscando un acuerdo: al final quedamos en 160 millones de pesos. Me pidieron que no hablara de eso ni diera ninguna entrevista.
-¿Y qué pasó después?
-Me citaron para el jueves pasado (19 de febrero), acordamos que me daban 11 millones en efectivo y los 149 millones restantes me los pagaban con un cheque, cinco días después que entregaran la inscripción de los predios de Machalí. Aparentemente el señor Valero se echó para atrás y no quiso dar un cheque. No querían que quedara nada por escrito, ningún registro.


