La reforma al sistema binominal, cuya votación en el Senado todavía no terminaba al cierre de esta edición, generó encendidas pasiones. La iniciativa, que aumenta de 120 a 155 los diputados, y de 38 a 50 los senadores, buscaba un acuerdo entre oficialismo y oposición pero el debate se fue encendiendo ante la falta de concordancias.
El punto más tenso ocurrió cuando los independientes Carlos Bianchi y Antonio Horvath llegaron a los empujones en un pasillo, durante un descanso de la votación. Todo pasó porque el primero trató al ex RN de «independiente regionalista travesti» por apoyar la postura del gobierno. Posteriormente, Bianchi se disculpó en la sala por sus dichos.


