Javier Castrilli y su drástico juicio del referato nacional
El argentino dijo que como jefe de los jueces chilenos tuve la resistencia de sindicato que actúa con criterios de amiguismo.
Por «despido injustificado y daño moral» ocurrido en abril del 2022, cuando fue desvinculado de sus funciones tras seis meses de gestión como Jefe de la Comisión de Árbitros de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional de Chile (ANFP), Javier Castrilli demandó a ese organismo. Y ganó. Según lo que trascendió, la ANFP debió pagarle casi 148 millones de pesos al ex juez argentino.
¿Se sintió traicionado por el directorio de la ANFP por quitarle el piso?
«Creo que las autoridades de la ANFP le tuvieron temor al sindicato que los amenazó con parar el fútbol si me mantenía en el puesto y me apoyaba en mis decisiones. Y creo que eso, al menos, me sorprendió porque precisamente cuando me contrataron ellos me dijeron que me querían para hacer una limpieza en el arbitraje chileno. Me acuerdo que el director Jorge Yunge me dijo que yo fracasaría si no hacían eso en mi gestión».
¿Y no se podían hacer los cambios en forma más gradual? De una echó a diez árbitros.
«Para hacer tortillas, hay que quebrar huevos. Y yo los quebré porque la situación era apremiante y urgente. Tenía que limpiar y, a la vez, darle espacio a las nuevas generaciones que estaban siendo tapadas por el amiguismo que hay en el referato chileno».
¿Tan así es la cosa?
«Por supuesto. Es cosa de ver cómo se hacían las designaciones. Un grupo, una cofradía, era la que ponía a los mismos árbitros, a los amigos, ya sea como jueces centrales, cuarto juez o cargo del VAR. Se iban dando vueltas».
¿Quiénes fueron sus detractores, los que provocaron su salida?
«No voy a dar nombres, pero es obvio que tuve la resistencia de sindicato que actúa con criterios de amiguismo».
Usted fue muy duro y dijo que muchos árbitros chilenos no se sabían ni el reglamento.
«No lo dije yo. Lo dijo un informe de la FIFA luego de hacer una evaluación. Ese informe me llegó justo al asumir mi cargo de jefe de los árbitros chilenos».
También dijo que físicamente muchos no estaban aptos.
«Eso era cosa de mirar a varios?».
¿De verdad el arbitraje chileno es tan malo?
«Mire, yo le puedo asegurar, sin temor a equivocarme, que operativamente en Chile hay árbitros amateurs que tienen mayor capacidad que varios profesionales».
Cuando a usted lo echaron de inmediato reintegraron a los jueces que usted había despedido. ¿Qué le dice eso?
«Que las cosas volvieron a ser como eran antes de que yo llegara a la Comisión de Árbitros».
¿Qué opinión tiene de Roberto Tobar, su sucesor como Jefe de la Comisión de Árbitros?
«Que como árbitro era muy bueno».


