Méritos de Canal 13 y cerrazón de mente de TVN se conjugan para explicar el Tonkazo.
Ayer decíamos que «Buenos días a todos» no necesitó hacer mucho esfuerzo para que «Bienvenidos» no se le escapara demasiado en su arranque. Pero la guerra no estaba ganada. La prueba es que en su segundo enfrentamiento TVN no sólo perdió sintonía mientras el matishow del archirrival la mantuvo, sino que quedó relegado al tercer lugar, detrás del pragmático CHV. La apuesta del 13 marcó un promedio online de 7,4 y el Matinal de Chile, 5,9.
La razones del este espolonazo que sufre el acorazado de Mauricio Correa a mi entender están claritas. A saber:
1.- Factor Tonka. Siempre será garantía de rendimiento una experta puesta en la función que más domina y donde más se la reconoce y quiere. Es el caso de Tonka Tomicic. Tras un año para el olvido, con «El hormiguero», «Tonka Tanka» y «Fear factor», tuvo la virtud de esperar su oportunidad y asumir que volver a levantarse temprano no es tan terrible si aquello le reporta alegrías laborales.
2.- La constelación de estrellas de «Bienvenidos». Convengamos que juntar en un solo programa a rostros tan queridos como Tonka Tomicic y Martín Cárcamo, tan escuchados y tomados en cuenta como Julio César Rodríguez y Daniel Matamala, y tan promisorios como Allison Göhler y Chriss Mc Millan no se da todos los días. Es un lujo al que hay que darle la oportunidad de cautivarnos.
3.- Lo mal que está pelado el chancho en TVN. Carola de Moras estaba excelente como la niñita que traía picadas para las dueñas de casa y datos de moda. Todo Chile se pregunta qué hace como conductora y se da cuenta de que la timonel femenina natural del matinal es Raquel Argandoña. Todos menos uno, que es el director del programa.
4.- Lo lejos que está»BDAT» de la gente. La pifiadera a Camiroaga en la entrega del Copihue de Oro no fue un hecho aislado ni coincidió con que justo esa noche había una asamblea de detractores del Halcón en el Caupolicán. La salida de Katherine Salosny del matinal se manejó tan torpemente como era posible. El gran costo: la imagen del conductor. Y la gente, contra todo lo que se diga, no olvida tan fácilmente.
Hoy por hoy vaya a decir «Buenos días a todos» en TVN. Fijo que le responden con un agrio «¿Qué tienen de buenos?»


