Chéster no olvida a su último club y le duele verlo abajo en la tabla
Pese a haber jugado en varios clubes, César Cortés reconoce que tiene un cariño especial por Magallanes, su último equipo como profesional, del cual fue capitán y gran figura en el ascenso de 2022 a la Primera División.
«Tengo muchos amigos en el club, empezando por Cristián Ogalde, el dueño. Desde que me vine a Ibiza he visto todos los partidos de Magallanes, incluso de madrugada cuando jugó en la Copa Sudamericana», dice.
¿Qué le pasó a Magallanes que está peleando por no descender?
«No puedo dar una opinión muy clara desde acá. Hay buenos jugadores y lo único que espero es que se salve porque es una institución que merece estar en Primera».
Usted es amigo de Nicolás Núñez, ahora en la UC. ¿Habla con él?
«Siempre, porque Nico es un gran amigo, de esos que nos juntamos con nuestras señoras e hijos y nos contamos todo. Hasta antes de irse a la Católica hablábamos todos los días, pero ahora lo hacemos un poco menos. Sé que le irá muy bien porque tiene las capacidades».
Ustedes tenían la idea de trabajar juntos.
«Es que ahora tomamos caminos distintos, pero nadie sabe lo que pasará a futuro. Por ahora, él trabaja con su equipo técnico en la UC y yo me hago camino acá en España».
¿Cómo se dio eso de trabajar con niños?
«Un chileno me mandó un WhatsApp para preguntarme si estaba interesado en participar en un proyecto del CD Ibiza, porque sabía que yo estaba viviendo acá. Le dije que sí me interesaba saber de qué se trataba y me presentó a una persona del club. Nos tomamos un café y ahí me contó que estaba entrevistando entrenadores para un proyecto formativo. Me gustó y me pasaron dos divisiones: la Benjamín, de niños de ocho y nueve años, y la Infantil, de 13».
¿Se trabaja mejor que en Chile en lo formativo?
«Creo que la diferencia está en los conceptos del trabajo. Acá hasta los 15 años la idea es que los niños sean formados como personas por sobre lo competitivo y los resultados. En Chile, salvo la UC que es el caso que conozco más, no se le da mucha importancia a la formación personal. Acá a los niños que trabajan conmigo los he aprendido a ver como si fueran mis hijos y tengo que ser un ejemplo para todos ellos».
¿Su idea es llegar a dirigir algún primer equipo en España?
«Voy paso a paso porque tampoco es tan simple. Tengo mi título de entrenador de la INAF, pero acá no me convalidan nada. Entonces tengo dos opciones si quisiera dirigir un primer equipo: ir sacando títulos por división acá o irme a dirigir a otro país por cinco años y volver. Ahora estoy haciendo lo primero. En estos momentos estoy haciendo el curso UEFA C, lo que me permitirá trabajar con niños hasta 15 años».
¿Cuántos años quieren vivir en Ibiza?
«No lo tenemos tan definido. Nuestra idea con Emilia es estar varios años, pero todo dependerá de lo que pueda ocurrir laboralmente con ella o conmigo».
¿Echa de menos jugar?
«A diferencia de lo que le escuché a muchos, retirarse del fútbol no es terrible. Si uno ha ahorrado y ha estudiado puede hacer este cambio sin problemas. Eso es algo que ojalá piensen los jugadores en Chile».


