Cómico de 73 años está en silla de ruedas en un centro de rehabilitación cerca de Concepción
Estaba en su parcela y necesitó ayuda de un trabajador para ir al hospital. Nunca me había dado algo parecido, relata.
En un recinto de atención en el camino a Santa Juana, cerca de Concepción, hermógenes Conache (hermógenes Henríquez, 73 años), una leyenda del Festival de Viña, se recupera de un ACV isquémico capsular interno que le dejó paralizado el lado derecho. ‘Sentí mucho miedo', cuenta al teléfono el humorista, con una pronunciación algo afectada y sentado en una silla de ruedas.
Y a pesar de estar en una silla de ruedas frente al televisor, no pierde el humor. ‘Cuando llegué al hospital a que me atendieran, el médico me quería mandar a urología', dice.
¿Y por qué?
‘Porque me dijo que estaba para la corneta'.
Sus amigos están preocupados. ‘Hablé con él hace un par de días y me dijo que estuvo a punto de morir', comenta Claudio Riquelme, histórico representante de artistas.
Ahora hermógenes lo cuenta como si fuera algo lejano, pero sucedió hace 20 días. El cómico estaba paseando por el centro de Concepción cuando se comenzó a sentir mal pues no lograba caminar con tranquilidad.
‘No podía apoyar el pie. Después me fui manejando a mi casa, una parcela que queda en el camino a Cabrero. Me estaba preguntando por qué estaba así porque nunca me había dado algo parecido', relata.
¿Pero usted sospechaba que sufría un ACV?
‘Me asusté y pensé que podía ser eso'.
Como en su casa seguía con el malestar, pidió ayuda. Su hijo Matías asegura que en ese momento el humorista recibió el apoyo de un trabajador de confianza que lo llevó al hospital regional de Concepción, donde confirmaron el diagnóstico: un leve ACV.
Henríquez asegura que en los primeros días post ACV no podía hablar muy bien, pero evitó sentirse bajoneado porque después de todo ‘había otra gente que estaba peor'. Con su edad, tenía algunas condiciones de base como problemas de tiroides y diabetes que lo llevó a perder un dedo del pie.
Este lunes, hermógenes entró a una casa de rehabilitación en que lo atienden todo el día. Anuncia que pasará una larga temporada internado, movilizándose sólo en una silla de ruedas hasta que pueda volver a apoyar sus pies.
Igualmente usted no es una persona tan mayor, tiene 73 años.
‘No, yo tengo 37, pero soy disléxico'.
Peligro
‘Un ACV isquémico es muy peligroso. Se trata de un infarto al cerebro, muerte de tejido cerebral. El ACV es una de las principales causas de muerte en Chile', comenta Pablo Salinas, jefe del servicio de neurología del hospital clínico San Borja Arriarán.
Añade que en estos casos una parte del cerebro deja de recibir sangre con oxígeno. ‘Por eso la gente pierde algunas funciones. Se logran recuperar estimulando la neuroplasticidad, es decir, que otros factores del cerebro suplan esas funciones', comenta Salinas.
Alexis Rojo, jefe del área de neurología del hospital Herminda Martín de Chillán y presidente de la fundación ACEVE, advierte que un ‘ACV puede empezar de forma muy repentina, con señales que a veces son breves y que muchas personas confunden con cansancio, estrés o un malestar pasajero'. Ante eso, advierte no hay que esperar sino que concurrir a un centro médico porque ‘mientras antes se reconoce y se trata, mayores son las posibilidades de sobrevivir y de reducir las secuelas'.
¿Cuáles son los síntomas?
‘Cuando un lado de la cara se cae o la sonrisa se ve torcida, asimétrica. Si un brazo pierde fuerza, se adormece o no se puede mantener levantado. O cuando la persona habla raro, no se le entiende o le cuesta encontrar las palabras'.
Algunos factores de riesgo son la presión arterial elevada, el tabaquismo, la diabetes, el colesterol alto, la obesidad, el sedentarismo y la fibrilación auricular. Para tener más información, Alexis Rojo recomienda visitar la app Actúa con Velocidad.


