Francisco Mora cuenta que su padre comenzó a hacer labores agrícolas a los 7 años
Disfruten a sus familias, todo puede cambiar de un momento a otro, sobre todo por la delincuencia, manifestó Mora.
Francisco Mora perdió a su padre, del mismo nombre, este sábado cuando el agricultor volvía a casa después de entregar un cargamento de tomates en Lo Valledor. Viajaba en compañía de su otro hijo de quince años y de un trabajador, Raúl Cid.
El joven -quien compartía las labores agrícolas con su padre desde la infancia- relata la estrecha vinculación que mantenían con el trabajo. «Nos encargábamos de toda la vida de campo juntos, desde la cosecha, la inspección, todo. Y luego también de tener que ir a Santiago para poder venderla».
Mora, acostumbrado a ser parte activa de cada ciclo agrícola en el entorno familiar, lamenta no haber podido participar en el viaje a la capital, debido a circunstancias que se lo impidieron. «Toda la vida fui yo el que lo acompañaba, desde que tengo trece años. Pero justo, por temas personales y compromisos laborales, no pude estar presente en esta ocasión», cuenta.
Agrega que su padre comenzó en la agricultura cuando tenía siete años, por lo que la actividad formó parte de toda su existencia y siempre les inculcó a sus hijos ganarse la vida con esfuerzo y trabajo.
A Francisco le resulta más emotivo aún recordar la conexión especial entre el abuelo y su nieto. De hecho, subraya el profundo afecto que el pequeño siente por su ‘tata'. «Mi papá, como abuelo y como padre, era increíble. Mi hijo amaba a su tata, lo era todo para él. Obvio, a veces teníamos roces, pero él era mi papá. Siempre fue un ejemplo, era humilde, buena persona, y mucho más», asevera Mora.
Otra de sus preocupaciones es la salud de su hermano menor, quien pese a todo lo ocurrido llamó a carabineros apenas los delincuentes huyeron. El menor se encuentra fuera de riesgo vital, aunque sigue hospitalizado, iniciando la recuperación de una fractura y el trauma del asalto.
«Imagínate que recibió un impacto de bala en sus dos brazos, vio a mi papá caer sobre él. Es un cabro de quince años y en cosa de segundos su vida cambió para siempre», afirma.
Además, cree firmemente que el camión en el que iban su padre, su hermano y Raúl Cid estaba siendo seguido. «Como mi papá vendía tomate y hoy está muy caro, se sabía que era harta plata con la que andaba. Cualquier camión que salga, y teniendo conocimiento de lo que se puede ganar en un día como ese de feria, da para ser seguido», dice.
Francisco destaca la importancia de vivir el presente en familia: «Me gustaría decirles a las personas que disfruten a sus familias. El día de mañana uno no sabe si los volverás a ver. Los invito a compartir y vivir sin rencores, todo puede cambiar de un momento a otro, sobre todo por la delincuencia, que está fuera de las manos de uno».
El hecho
En el camión que los llevaba vuelta a casa iban Raúl Cid (57 años), Francisco Mora (53) y su hijo menor. Los tres fueron interceptados por cuatro venezolanos en situación irregular que se bajaron de un auto gris en la intersección de Pelequén con Malloa, en la ruta H-66, conocida como la Carretera de la Fruta, y amenazaron con armas a los ocupantes del vehículo mayor.
Los delincuentes dispararon contra los tres ocupantes del camión, lo que provocó que el copiloto y el conductor murieran, además de que el menor resultara herido también.
A este último le solicitaron el dinero, y una vez entregado, huyeron. El adolescente llamó a Carabineros, quienes acudieron al lugar y realizaron una persecución que terminó en el Acceso Sur, a la altura del kilómetro 24,7 en Linderos.
Durante la mañana de este domingo, los cuatro venezolanos imputados enfrentaron la audiencia de control de detención. El Juzgado de Garantía de Rengo decidió ampliar la investigación hasta el miércoles 31 de enero, a las 11 de la mañana, cuando sean formalizados. Todos los imputados fueron trasladados hasta Santiago, a la Cárcel de Alta Seguridad.
Opinión de los gremios
Desde la Federación de Agricultores de la Región de O'Higgins y la Confederación de Dueños de Camiones de Chile (CNDC) han expresado su molestia y preocupación por lo ocurrido con el doble homicidio del día sábado.
De parte de los agricultores, Marcelo Fuentes, presidente de la Federación, detalló: «Lamentamos el terrible asesinato de nuestros dos agricultores de la comuna de San Vicente. El día lunes presentaremos una querella ante la justicia para que este hecho no quede impune. Hacemos un llamado a las autoridades regionales y de gobierno a que se tomen todas las medidas para poder evitar futuras víctimas en nuestro sector agrícola.
«No puede ser que sigan muriendo y acribillando gente inocente y trabajadora en nuestras carreteras. Estamos en conversaciones con Cristián Sandoval y Freddy Martínez, de la federación Fuerza del Norte y Centro Sur, respectivamente, para que por favor, y hago llamado a las autoridades, entiendan que necesitamos seguridad en este país, salir a trabajar y hacerlo con seguridad», expresó el vocero de la Asociación Gremial Asgro de la Región de O'Higgins, Camilo Jiménez.


