Benjamín Machuca despidió al destacado ex periodista del Zoom Deportivo en el cinerario del Cementerio Católico
Fernando Solabarrieta y otros rostros históricos del área deportiva de TVN llegaron a dar el pésame y recordar a su compañero de labores.
Detrás de su ataúd, una imagen de Alejandro Machuca (61) dominaba la capilla del cinerario del Cementerio Católico, donde sus familiares y amigos lo despidieron para siempre.
El periodista aparecía en un estadio, muy joven, con micrófono en ristre, la mirada atenta y un esbozo de sonrisa.
Así, seguramente, es recordado por los televidentes que lo vieron todos los domingos en la noche, durante dieciséis años, hasta 2001, por sus notas en el «Zoom Deportivo».
El programa de TVN conducido por Sergio Livingstone y Pedro Carcuro, donde también coincidió con Fernando Solabarrieta y Pablo Flamm, entre otros. ‘Yo fui muy amigo de Alejandro, durante los diez años en que estuvimos juntos en TVN.
Le tengo especial cariño, pero además admiración.
Creo que no existe en Chile un periodista como Alejandro Machuca.
Era por lejos el mejor todos.
Ni siquiera en los ámbitos de prensa o en ‘Informe especial', donde estaban los mejores mediáticamente hablando.
Alejandro era aún mejor.
Cuando entró a estudiar Periodismo en la Católica, con un altísimo puntaje, al mismo tiempo fue puntaje nacional de física.
Era brillante.
Aprendí mucho de él en la parte periodística, muchísimo, fue muy generoso conmigo. Él también era de Punta Arenas.
Tengo los mejores recuerdos, desde lo profesional hasta lo personal.
Me da mucha pena que se haya ido tan temprano y que haya estado los últimos veinte o veinticinco años fuera de la televisión o del ámbito periodístico, porque si había alguien que era bueno, ese era Alejandro Machuca', reveló Solabarrieta, quien llegó al cementerio a saludar a su pareja, Ivonne Contreras, y a sus hijos Benjamín (22) y Juan Ignacio (36). ‘Mi viejo, toda su vida, fue alguien amoroso, siempre me regaloneó harto.
Aunque era una persona algo reactiva, siempre intentó dejarme claro lo mucho que me quería.
Tenía sus problemas y supongo que él fue consciente de ello y nunca quiso pasarme esas cosas.
Quiso ser un buen padre.
Me acuerdo que cuando era chico siempre me sacaba de paseo, a comer y a ver películas.
Siempre que podía me decía lo mucho que me quería.
Me abrazaba y me daba besos en la frente.
Fue bastante afectuoso como padre', contó por su parte Benjamín Machuca, sentado en las afueras de la iglesia, de riguroso luto.
¿Usted sabía que su papá era famoso?
‘Sí, me contaron que fue famoso en su tiempo, cuando era más joven, pero nunca realmente pensé en la escala de su fama.
Ahora, obviamente, viendo a la gente que vino de TVN y Mega me pude hacer una mejor idea de cómo fue su fama en sus mejores tiempos'.
¿Le contaba de su trabajo, de sus coberturas y del «Zoom Deportivo»?
‘Sí, me hablaba de cuando viajaba a otros países, como Estados Unidos y Canadá, cuando iba a Europa y cubrió uno de los mundiales y la Formula 1, que le encantaba.
Ahora mismo llegaron algunos amigos con los cuales había viajado'.
¿Su partida lo tomó por sorpresa?
‘Francamente, llevaba bastante tiempo en el hospital y tenía que mentalizarme de que era muy probable de que no saliera de ahí.
Cuando nos llamaron para avisarnos de que no había recuperación, fue un golpe duro. Tenía que aceptar que se iba a ir finalmente y que era lo mejor para él, para que ya no sufriera. Era lo que tenía que llegar, fue un golpe duro, pero pude tolerarlo. Estuvo en la Posta Central desde junio. Calculo que fueron unos setenta días. Tenía una diabetes que nunca se trató'.
¿No fue al médico?
‘Con mi madre nos enteramos porque el paramédico nos comentó. Él nunca nos contó que estaba enfermo, aunque él aparentemente sabía, pero nosotros nunca nos enteramos. Nunca nos dijo'.
¿Entonces descuidó su dieta, por ejemplo?
‘Dejó de cuidarse, porque en buena parte le daban miedo las inyecciones de la insulina. En sus últimos años fue cuando más se descuidó. Dejó de hacer ejercicios, ya no caminaba como antes, y comía mucha azúcar'.
¿Y usted vivía con él?
‘Sí, vivía con él. Principalmente, tenía dolores en una pierna. Yo sabía que él tenía gota. Siempre que le preguntábamos cómo se sentía, no quería entrar mucho en el tema, nunca quiso ir al doctor. Incluso cuando le insistíamos que nosotros nos íbamos a hacer cargo de los gastos, nunca quiso'. ¿En qué estaba trabajando? ‘Hacía harto periodismo independiente, notas propias que subía a las redes sociales, donde era muy activo. Viajaba de vez en cuando a cubrir los rallies. Eso le gustaba bastante'.
¿Quiere decir algo más de su papá?
‘Que, a pesar de las complicaciones que tuvo, sus problemas internos y, probablemente, como él se veía en los últimos años, fue un buen hombre, quiso ser un buen hombre, mejor de lo que fue en su juventud. Siempre quiero pensar que él era consciente de sus problemas, de las cosas que hizo mal y, que en sus últimos años, quiso intentar dejar una mejor imagen de sí mismo, al menos conmigo'.


