Quiere saber cómo las semillas del papá llegan a la guata de la mamá
Ante la inquietud, que la dejó un poco nerviosa, la actriz prefirió ser honesta y expresarle al niño que no se sentía preparada para explicarle.
Hay preguntas incómodas que enfrentan las mamás a medida que los hijos van creciendo. Una de ellas es la clásica inquietud de cómo se hacen las guaguas. La misma que la actriz de teleseries como «La ley de Baltazar» (Mega) y sicóloga, Valentina Carvajal, ha tenido que bypassear con su retoño mayor y que quedó plasmado en un video que ella subió a su Instagram (@vale.carvajal), donde no sólo pedía «auxilio», sino que también consejos.
Según cuenta, tiene dos hijos, uno de siete y otro de cuatro, y un tercero en camino. «No es un tema fácil. Imagino que hoy los niños son más curiosos por toda la información que tienen, así que la verdad es que las preguntas empezaron hace harto tiempo. El mayor de mis dos hijos es súper curioso, se pregunta muchas cosas de la vida, sobre la muerte, quiere entenderlo todo. Obviamente, con mi embarazo, las preguntas aumentan. No entiende cómo se concreta la cosa», dice.
¿Su hijo de cuatro años no le pregunta?
«El de cuatro también pregunta, pero se conforma más fácil con las respuestas. Ahí puedo meter más fantasía y cosas simbólicas. Al de siete ya no le venden el cuento».
Usted es sicóloga también ¿Aplica ahí conocimientos?
«Mira, en ese caso vi que mucha gente estaba en la misma, que no es sólo un tema mío, sino que algo general, como cuando decirle a los niños y cuando no. Lo que hago es tratar de ir tanteando sus niveles de preguntas para ver la base. La verdad es que intento no mentir. En este caso, le devolví la pregunta y cómo lo pensaba él. Las preguntas han ido escalando y ahora partimos de la base de que él ya sabía las semillas que pone el papá, porque siempre le he hablado de semillas (aún no le digo que son espermatozoides y el óvulo) que están alojadas en los testículos. Él ya sabía eso, luego de que su hermanito le pegara una patada ahí. Le dijo que esa parte había que cuidarla, porque estaban las semillas de los papás».
Fue ahí, prosigue Carvajal, donde el pequeño le preguntó cómo llegaban las «semillas de los testículos a la guata de la mamá». A lo que ella le devolvió la pregunta y le consultó que cómo pensaba él que era el proceso. «No sé si fue una buena idea, igual me congelé un poco. Me dijo que no estaba seguro, que de alguna manera tenían que llegar a la boca de la mamá para que se las tragara y así la guagua pudiera crecer. Pero no sabía cómo. Ahí decidí ser sincera con mis sentimientos», añade.
¿Cómo así, Valentina?
«Le dije que no me sentía preparada con mis sentimientos para explicarle este tema, porque era un tema de adultos y podía ser un poquito difícil de entender para los niños, así que le dije que me diera un tiempo para que lo conversáramos más adelante. Por suerte, accedió fácilmente. Igual siento que estuvo bien, porque me interesaba no mentirle y no decirle la verdad tan cruda. Creo que tiene que ir subiendo de nivel y que puede ser perturbador para la mente para un niño la relación del pene y la vagina de manera tan explícita».
Antes, uno lo entendía con la cigüeña, hoy es otra cosa?
«Al final, recibe información de todas partes: de los compañeros, de los más grandes, de las redes sociales. Igual encuentro que es súper bueno que los niños pregunten, si no al final se crean información que puede ser peor. Es bueno que tengan la confianza con los papás para ir preguntándole. Por eso me pareció tan importante no mentirle, cada edad tiene un proceso madurativo».


