Hoy estrena en teatro Como la vida misma
Alonso Velasco compuso cinco canciones y musicalizó la producción. Debo confesar que cuando me vi parada en su estudio de grabación, y que él fuera mi jefe, era muy loco, dice, añadiendo que sintió mucho orgullo.
Que él participara, dice Sigrid, «fue todo muy natural. Primero hablamos con la guionista y la directora, Carla Zúñiga. Una vez montado eso, rápidamente salió el nombre de Alonso. No recuerdo quién dijo primero su nombre. Creo que fue Claudia y todos lo dimos por hecho, tanto así que ni siquiera le preguntamos a él. Le dijimos que esto es lo que tenía que hacer. Él dijo que bueno y fluyó. Como Alonso ya había hecho música para otras compañías de teatro, la respuesta fue inmediata».
Ésta es la primera vez que el joven trabaja con sus papás, situación que llena de orgullo a la actriz.»Somos una familia que sabemos entretenernos entre nosotros, lo pasamos muy bien juntos. Es cariñoso el ambiente, es muy apoyador», describe.
A diferencia de la teleserie, la obra es una precuela, donde las dos parejas están recién casadas, armando sus familias. Se toca la paternidad y maternidad y cómo enfrentarlas. Eso sí, «todo esto en un tono de comedia absoluto». Y, como esto es más bien un espectáculo más que una obra de teatro, «se nos mete nuestro hijo, Alonso, a musicalizarnos y componer las cinco canciones que se cantan en la obra. Son todas composiciones de él para, exclusivamente, la obra. No son canciones que haya tenido guardadas, sino que las hizo para este proyecto. Quedaron tan buenas que yo decía que vamos a tener que sacar el Spotify Como la vida misma. Ha sido muy entretenido», cuenta.
Añade que «estamos muy chochos los dos. Estoy muy feliz de poder participar de un proyecto teatral juntos. No es su primer proyecto teatral, él ha musicalizado cine, teatro, le gusta mucho esto».
¿Es el primero con sus papás?
«Sí, ha sido especial. Debo confesar que cuando me vi parada en su estudio de grabación, y que él fuera mi jefe ja,ja,já, era muy loco, pero al mismo tiempo, me sentía muy orgullosa de él. Nos iba dirigiendo cómo cantar su canción, porque vamos a tener un apoyo audiovocal, además de cómo las cantamos nosotros encima».
¿Cómo la trató? ¿La retó mucho o le dio tips?
«No, es súper amable. Siempre lleno de consejos, acepta propuestas o percibe cuando uno llega hasta ahí: yo puedo hacer esto, estoy dando lo mejor de mí. Él se acomoda a todas las herramientas que cada uno tiene, porque no somos cantantes, somos actores. Además, que el personaje también tiene un límite, porque los personajes tampoco son cantantes. Entonces, para no perder ese espíritu, él se acomodó muy bien a los límites de los personajes, de las actrices y los actores. Fue muy amable, la verdad es que fue un agrado trabajar con él. Fue muy lindo. De hecho, el «Chico» (Rodrigo Muñoz) con la Clau (Pérez) también salieron diciendo lo mismo: ¡Qué agrado trabajar con Alonso!».
¿Le sorprendió entonces Alonso?
«Lo he visto trabajar con otras personas, pero sí es sorprendente sobre todo lo grande que está. Que es bueno en lo que hace, siempre lo supe. De hecho, me tocó a mí convencerlo de que estudiara. Salió talentoso. Mi sorpresa es verlo tan grande, es un hombre grande, con su propio estudio, con tanta información, tan sabio en el camino que eligió. Eso es tranquilizador también ver que hicimos súper bien la pega».
Para Sigrid, el interpretar las canciones de su hijo en la obra, más que una responsabilidad es un orgullo. «Con Andrés (Velasco, padre de Alonso) estamos muy chochos y somos fans del trabajo que hace Alonso. Además, de tener su propio estudio de grabación y ser productor musical, participa en muchas bandas. Multiinstrumentista, un cantante hermoso. Está metido en tanta cosa. Es una persona muy querida en su generación. Ahora se sumará al mundo de las cuecas. Estará con su abuelo y su madre este Dieciocho en los escenarios. Nos presentaremos en Colina».


