Filme muestra ataque de Bonaparte a las pirámides, un hecho que nunca ocurrió
Ya fue estrenada en cines la esperadísima película «Napoleón» con Joaquin Phoenix como el genio militar, emperador e ilustre tirano francés que cambió la cara de Europa hace 200 años. Algunas críticas apuntaron a aquella escena en que en medio de la conquista de Egipto, su ejército da cañonazos a las pirámides, pues no habría sucedido. El director Ridley Scott salió a decir que es un filme, no una clase de historia. ¿Qué dicen los que realmente saben?
«Mire, Napoleón era un hombre muy culto, un intelectual, un matemático. A la expedición llevó 200 científicos porque quería aprender de las dinastías de faraones. Así que no, no bombardeó las pirámides pues sintió una gran admiración», afirma Patrick Jacques Puigmal, francés, doctor en historia y profesor de la U. de Los Lagos.
Dicen las malas lenguas que le arrancó la nariz a la esfinge.
«Napoleón fue blanco de todos los comentarios negativos de sus adversarios. Cuando puso a su hermano José al mando de España, lo bautizaron Pepe Botella, pero resulta que no tomaba una copa».
El historiador aclara que las fuerzas francesas se encararon con los mamelucos en la batalla de las pirámides, «pero sucedió a 8 kilómetros de ellas y los cañones no disparaban a más de 600 metros».
La campaña duró entre 1798 y 1801, cuando Francia era gobernada por un ente llamado el directorio y Bonaparte había ganado fama como un militar brillante al tomar control de Italia para expoliar todo tipo de riquezas. En Egipto, el líder sintió que su destino lo llenaría de gloria y pensó en emular a Alejandro Magno, el rey macedonio que en la antigüedad conquistó de Grecia a la India.
Puigmal asegura que «Napoleón» debe ser tomada como una aventura fantástica de Ridley Scott, tal como «Gladiador» que «no tenía bases históricas».
Para Luis Clemente, historiador y académico de la U. de Chile, Bonaparte sintió una conexión con Egipto. «Él era masón y los masones creen en el esoterismo entendido como la búsqueda de un lenguaje simbólico universal conocido por iniciados, que eran representados por los constructores. Entre ellos, quienes erigieron las pirámides. Algunas novelas históricas cuentan que Napoleón pasó una noche al interior de una pirámide y cuando le preguntaron por la experiencia respondió aunque te lo dijera, no lo creerías «, comenta Clemente.


