Se encontraba vestido con el traje que utilizan los médicos en los pabellones, dice la demanda
También sacó una benzodiacepina llamada midazolam.El 8° Juzgado de Garantía de Santiago acogió la demanda a trámite.
El doctor Jorge Zajjur Castro, director del Hospital del Salvador, presentó una querella criminal contra un médico de 35 años por «el delito tipificado en el artículo 6° de la Ley 20.000, que sanciona el tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias sicotrópicas». La demanda fue acogida a trámite por la jueza Karin Mercado Rivas, del 8° Juzgado de Garantía de Santiago.
Según el escrito presentado por el abogado Jaime Saavedra, los hechos ocurrieron el martes 23 de septiembre pasado. Cerca de la medianoche, el querellado, especialista en anestesiología, se acercó a la ventanilla de atención de la Unidad de Farmacia de Pabellón Central del Hospital del Salvador.
«Se encontraba vestido con el traje que utilizan habitualmente los profesionales médicos en los pabellones de dicho hospital, aun cuando en esa fecha, no tenía vínculo alguno con este establecimiento», describe la demanda.
El anestesiólogo tuvo una breve conversación con la funcionaria a cargo de la farmacia. «Le señala que se encontraba realizando el turno en el pabellón de urgencia y que necesitaba retirar medicamentos controlados». El texto agrega que presentó dos recetas, correctamente emitidas, «por una ampolla de fentanilo de 0.5 mg y una ampolla de midazolam de 15 mg».
Las recetas llevaban escrito el nombre de una supuesta paciente del centro de salud, que no aparecía registrada en el sistema. Debido a ello entregó un sticker con los datos de la mujer, que fue pegado a las órdenes médicas, de acuerdo con el protocolo hospitalario.
La alarma
Minutos después que el médico se llevó las sustancias, sigue la demanda, «los funcionarios se dan cuenta que el doctor no se encontraba haciendo turno esa noche y que a mayor abundamiento, ya no se encontraba desempeñando funciones en el Hospital del Salvador».
Le avisaron entonces al doctor Carlos Alfaro, que se encontraba de turno en el Servicio de Urgencia, quien llamó de inmediato al médico «para que devolviera los insumos sustraídos, pero no tuvo respuesta a sus llamados».
A las 8 de la mañana del miércoles 24 de septiembre, las jefaturas de las distintas áreas del Hospital Salvador, involucradas en el hecho, fueron notificadas de los movimientos ocurridos la noche anterior.
«Se pudo constatar que a las 9:30 horas del día 23 de septiembre, el doctor investigado había retirado un talonario de recetas, registrándose en el libro correspondiente. Que posteriormente, a las 12 PM, ingresó el talonario de receta cheque al sistema informático SEIS (Sistema Estadístico de Información de Salud) luego de terminar la dispensación de recetas de pacientes», añade el escrito.
También se verificó que el médico ya no prestaba funciones en el citado centro. «Se pudo constatar que había participado en el programa de formación de especialidad de anestesiología de la Universidad Diego Portales, entre los meses de septiembre del año 2021 y junio de 2024, realizando rotaciones en el servicio de pabellón del Hospital del Salvador».
Ante la gravedad de la denuncia, la jefatura del hospital bloqueó al doctor del sistema informático del recinto. También los talonarios retirados por él, «digitando las recetas blancas, folio N° 5069401 y recetas verdes (que se utilizan en la prescripción de sicofármacos, como inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, benzodiacepinas y fenobarbital)».
Además, bloqueó al propio médico del registro de firmas en el sistema SEIS.
Los pasos
Con la querella declarada admisible, la denuncia quedó estampada ante el Ministerio Público, que debe realizar la investigación pertinente. En la demanda aparecen cinco funcionarios del hospital en calidad de testigos.
«El establecimiento ha puesto a disposición de las autoridades todos los antecedentes requeridos y colabora activamente con la investigación en curso. Asimismo, se han adoptado medidas inmediatas para reforzar procedimientos institucionales a fin de prevenir futuras vulneraciones», señaló en un comunicado la dirección del hospital, declinando entregar más detalles «por respeto al debido proceso y para no interferir en las diligencias judiciales».
El aludido niega la acusación. «No puedo dar declaraciones. No corresponde la denuncia y está en investigación», dijo escueto.
Casos extremos
La toxicóloga Laura Börgel destaca que el fentanilo es un medicamento con restricciones, que no se puede adquirir en una farmacia de público general y que se usa como anestésico.
«Lo utilizamos a nivel de la UCI, para poder eventualmente conectar a un paciente a ventilación mecánica. También para controlar el dolor en casos muy, muy extremos. Aquí amerita una investigación en profundidad, porque además, es una sustancia que hoy tiene características de droga de abuso», comenta.
El midazolam es una benzodiacepina que se usa para inducción de compromiso de conciencia y como preanestésico, aclara Börgel.
«Son muchas las alternativas que podría darle a las dos ampollas. No puedes usar estos medicamentos si no estás con una indicación terapéutica específica de un paciente que así lo necesita. Tú no puedes ir a buscar una ampolla, porque sí», asevera.
«Le señala que se encontraba realizando el turno en el pabellón de urgencia y que necesitaba retirar medicamentos controlados», Texto de la querella


