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Autor de la Foto: CEDIDA
Título/Pie de foto: María Isabel luce su guata feliz.
En febrero de 2013 sufrió la pérdida de su primer hijo en gestación
La bailarina lleva 5 meses en la espera de Lukas, su primogénito con Nicolás Ruiz Tagle.
Carolina Saavedra
En febrero de 2013, María Isabel Sobarzo enfrentó la pérdida de su hijo cuando contaba dos meses y medio de gestación. Casi un año y medio después de eso, en septiembre de 2014, supo que estaba embarazada otra vez: «Lloré de felicidad, pero también de mucho miedo cuando supe la noticia», reconoce la ex bailarina de «Rojo», que ahora tiene una panza de 5 meses.
Los recuerdos de la experiencia pasada que vivió junto a su marido, Nicolás Ruiz-Tagle, los atormentaron un par de meses, porque «al principio me preguntaban si lo sentía, si sentía a la guagua y yo decía que no sentía nada, y me asustaba. O iba a cada rato al baño a ver si todo estaba bien. Me demoré en comprarle ropita. Recién a los cuatro meses le compré lo primero».
«Una vez hice una mala fuerza bailando y me empezó a doler, me asusté mucho. Pero nada, el Lukas (como se llamará su hijo) bailaba también adentro de la guata y ahí respiré».
A medida que corrieron las semanas de embarazo, Icha se fue relajando. Además tuvo la suerte que el médico sólo le recomendó dejar de comer pescados y mariscos, incluido el sushi, «no me dijo que bajara la actividad física, entonces eso también me hizo relajarme. No porque haya tenido una pérdida iba a pasar otra vez».
Con esa seguridad ha seguido con su trabajo de panelista en «No eres tú, soy yo», de Zona Latina, y haciendo clases de jazz dance en su academia, Icha Fulldance. «Estoy bailando harto y sin bajar la intensidad. Les hago clases a unas chiquititas y me tiró al suelo, salto. Los papás se asustan más que yo y les digo que no pasa nada».
También está tranquila por el futuro familiar junto a Nicolás: en marzo les entregaron su departamento que tiene tres habitaciones. «Así que espacio hay. Ahora voy a tener que desarmar la pieza del fútbol como la llama Nicolás y ahí le voy a armar su pieza al Lukas, pero eso en enero».
-¿Y los pañales?
-Todo tranquilo, todavía no me estreso. Hay gente que me dice que los niños igual gastan, que ahorre y hay otros que me dicen que no me preocupe porque al principio todo te lo regalan. Yo estoy relajada nomás, logré superar la pena anterior y ahora esperamos al Lukas.


