Afirma que Eduardo Durán Castro realizó actos jurídicos donde se presenta como su líder
Finge tener una autoridad que dejó de poseer hace casi seis años, se lee en el escrito.
A mediados de abril de 2019, medio millar de personas se congregó afuera de la Catedral Evangélica, ubicada en Alameda con Jotabeche, en la comuna de Estación Central. No era, esta vez, para alabar al Señor, sino para protestar contra uno de sus más emblemáticos reverendos, el obispo presidente de la Primera Iglesia Metodista Pentecostal, Eduardo Durán Castro, de entonces 76 años.
Los feligreses exigían su renuncia porque se quería divorciar de su esposa de años para casarse con otra mujer, y porque la fiscalía había iniciado una investigación en su contra por el delito de lavado de activos. Pero aquella misma tarde, desafiante, apareció el obispo Durán, y enfrentando a sus detractores, sentenció: «Quienes me nombraron a cargo de la congregación no fueron los hombres, sino Dios todopoderoso. En razón de esto, no voy a renunciar».
Los poderes temporales, sin embargo, siguieron su curso y el 1 de junio de aquel año, en una Junta Extraordinaria de Diáconos, se decidió la destitución de Durán, lo que fue ratificado, en fallos sucesivos, por la Corte de Apelaciones de Santiago y la Corte Suprema. Pero Durán, al parecer, hablaba en serio con eso del todopoderoso.
Obispo vitalicio
En una querella presentada por la Primera Iglesia Metodista Pentecostal en el 4° Juzgado de Garantía de Santiago, se acusa a Eduardo Durán Castro de realizar una serie de actos jurídicos haciéndose pasar como obispo presidente de la Iglesia Metodista, a pesar de haber sido destituido.
«El imputado no acepta su destitución», dice la querella, «y finge de forma persistente en el tiempo, una y otra vez, tener una autoridad o cargo que dejó de poseer hace casi seis años».
Como pruebas, cita los siguientes hechos:
El 22 de junio de 2021, dos años después de su destitución, Durán fue a una notaría de Santiago y suscribió una escritura pública en calidad de «obispo y representante legal de la Primera Iglesia Metodista», para revocar la personería jurídica de su sucesor en la presidencia de la congregación, Luis González Alvarado.
Luego, siempre según los querellantes, el 5 de agosto del mismo año, esta vez en un juzgado civil y haciéndose pasar como «obispo presidente vitalicio y pastor gobernante de la Iglesia Pentecostal», intentó hacer el mismo proceso revocatorio en contra de González. En ambos casos las solicitudes fueron rechazadas.
El 28 de diciembre de 2021, Durán intentó el mismo procedimiento, esta vez contra los representantes legales de la Iglesia Metodista. Es decir, intentó revocarles la personería jurídica haciéndose pasar como obispo presidente, primero en una notaría y días después en un juzgado civil.
El 31 de marzo de 2023, Durán fue formalizado por el Ministerio Público por el delito de contrato simulado, en el que se hizo pasar como representante de la Iglesia Metodista para venderse así mismo, por una suma de dos millones de pesos, las marcas comerciales Primera Iglesia Metodista Pentecostal y Catedral Evangélica de Chile. La fiscalía aceptó una suspensión condicional del procedimiento, a condición de que Durán devolviera las marcas, pero cuando lo hizo, lo hizo en calidad de «obispo presidente de la Primera Iglesia Metodista Pentecostal…».
La querella agrega que siendo aún obispo presidente de la Iglesia Metodista, Durán adquirió a nombre de la Iglesia una vivienda ubicada en Lo Barnechea por un valor de 15.900 UF (unos 623 millones de pesos actuales) y que sirvió como su lugar de residencia. A pesar de haber sido destituido, Durán, dice el documento, «ha engañado a Carabineros y a vecinos haciéndose pasar por el dueño de casa».
Así, el 10 de marzo de 2023, relata el escrito, mientras la vivienda era custodiada por un delegado de la Iglesia Metodista, Durán habría llegado al inmueble acompañado de otras cinco personas «y logró introducirse nuevamente en la propiedad». Y luego, cuando llegó Carabineros al lugar, «el querellado les dijo que él era el obispo de la Iglesia y que el inmueble de Lo Barnechea era su casa, lo que es falso».
No fue posible obtener un comentario ni de la Iglesia Metodista ni del ex obispo Durán sobre esta acusación.


