Comediante asegura que admira profundamente a su referente
Hacer algo en conjunto con Stefan me haría feliz, dice el sureño, a quien no le gusta que lo comparen con un artista a quien he admirado de niño.
Al inicio de su carrera, le dijeron el «Kramer de Lota», algo que Felipe Parra, a pulso, logró dejar atrás, imponiendo su nombre como otro imitador talentoso aparte de Stefan. Tanto así que, en plena época de elecciones y caracterizaciones de candidatos, en redes sociales los usuarios comenzaron a comparar el trabajo de ambos intérpretes.
Incluso, muchos comentaron que el sureño había alcanzado, en algunos personajes, la más alta perfección frente a su referente.
«Me desmarqué de Kramer al hacer personajes distintos. Vamos a coincidir si hay un personaje de moda. Yo trato de imitar al cantante urbano de moda, al influencer y al político. Trato de no restringirme mucho», explica el comediante, quien hoy es parte de «Coliseo», de Mega, y también pitutea en TV+.
¿Qué le dice la gente cuando lo ve imitando un personaje?
«Se repite mucho eso de comparar con Kramer, pero trato de quedarme con lo que me interesa, es decir que se vea una evolución, un crecimiento en mí. Es difícil porque la vara está muy alta».
¿Le incomoda que los comparen y digan que a uno le sale mejor que al otro?
«Me incomoda que se genere eso tan constante y repetitivamente. Admiro mucho a Stefan. Si no hubiese existido Kramer, no habría existido Felipe Parra. Que se generen comentarios, es feo… no es grato. Una de las cosas que anhelo en mi carrera es estar al nivel de poder hacer algo con Kramer. Eso ha sido siempre mi motivo, más que generar una competencia, que la genera la gente no más, desde el morbo. Si yo hago un personaje, la gente me dice ese personaje es de Kramer, no lo puedes hacer. Pero los personajes no tienen dueño».
¿Por eso usted se ha desmarcado y hace otros personajes?
«Sí, el último fue Sammis Reyes. Es un desafío estar escogiendo a quién imitar. Esto es un negocio. Puede que tenga un personaje que me salga súper bien, pero no es moda o la gente no lo conozca. Ahí es mejor invertir en un personaje reconocible, es parte del desafío. Se vienen personajes nuevos».
Desde que partió en Lota, Felipe Parra ha evolucionado y perfeccionado la técnica.
«Al principio lo hacía todo solo. Compraba porcelana fría y látex y me hacía las prótesis. Un día me habló un protesista y me regaló tres personajes. Trabajo con él hasta el día de hoy. Me dijo que iba a apostar por mí, que era bueno. Desde que tomé la decisión de darle con esto, he visto un crecimiento. Ahora he ido dimensionando todo lo que he hecho», dice.
¿Cuánto se demora en crear un personaje?
«Todo varía. Hay un aproximado de un mes y medio a dos meses, para tenerlo bien dominado. Artés lo saqué en tres semanas, viendo los debates. Este año ha sido muy intenso, así que el tiempo que tengo, estudio los personajes.
Antes, me hacía los horarios para hacerlo. Hoy estoy en Coliseo, en TV+, con shows, la Teletón y muchas cosas».
Hablando de la Teletón ¿No se juntará con Kramer ahí?
«Hasta ahora sé que vamos los dos, pero en diferentes horarios, pero sería ideal, bonito. Más que ir al Festival de Viña, para mí, para ese niño que admira a Stefan desde los 9 años, sería algo que me llenaría. Sé que Viña me consolidará más, pero al alma, al niño interior, lo haría feliz hacer algo con Kramer».
Si reunirse con Stefan no se puede concretar, Parra quiere que la gente lo conozca en otra faceta.
«Me gustaría que conocieran al Felipe Parra que tiene una rutina en vivo en un show. Quiero que descubran esa faceta que no he mostrado en televisión. Puedo pararme en un escenario, sin maquillaje y con un par de elementos, transformarme en un personaje. Estamos trabajando para adaptar el espectáculo que tenemos de bar para un contexto televisivo», adelanta.


