Conductor siguió por varios kilómetros a otro con quien tuvo una discusión, en San Antonio
Desde el ministerio interpondrán denuncia y procesos sancionatorios, mientras el registro suma más de 110.000 reproducciones en Instagram.
Con dos microbuses circulando en reversa por la ruta que conecta el balneario de Las Cruces y el Tabo, en la Región de Valparaíso, parte el registro que comenzó a circular por redes sociales hace algunos días donde se puede ver un violento enfrentamiento entre conductores de locomoción colectiva. En el video, captado por un automovilista que circulaba en dirección contraria, se puede ver como ambos choferes desafían la seguridad vial en una aparente persecución en reversa, para luego intentar chocar en varias ocasiones. Según el relato del hombre que graba, uno de los vehículos llevaba pasajeros.
Los casi tres minutos captados culminan con la retirada de ambas máquinas en dirección a San Antonio, luego de que uno de los choferes bajara del vehículo para lanzar lo que parece ser una piedra a la puerta del microbús adversario. Algunos kilómetros más adelante los individuos fueron sorprendidos por carabineros, quienes les cursaron infracciones por adelantamiento en línea continua.
Según consigna el diario «El Líder», a través de una llamada anónima un cercano a la empresa de buses señaló que uno de los involucrados habría continuado con las agresiones en San Antonio, amenazando incluso con «reventarle la casa» al otro.
El seremi de Transportes de la región, Edgardo Piqué, explica que se adoptó un proceso sancionatorio para la empresa Asociación de Taxi Buses de San Antonio, además de presentar, este lunes, la denuncia respectiva ante el Ministerio Público.
Cómo reaccionar
Para Emilio Rosselot, piloto profesional de Rally con más de 15 años de experiencia como instructor de manejo y toda una vida ligada al automovilismo, la situación está muy condicionada por el temperamento de los conductores.
«El solo hecho de que hubieran decidido empezar a hacer una persecución en reversa me parece insólito, es una sobreconfianza impresionante y de ninguna responsabilidad con las consecuencias que puede haber. Es algo que nunca había visto. Y es muy peligroso en el sentido de que es un punto ciego por atrás, especialmente en una micro, en la que todo lo que está atrás es más difícil de ver», comenta.
«Realmente es un encuentro de fiebre de manejo, pasa mucho de que la gente se comunica manejando, y las cosas tensas pueden llegar a pasarse, como ocurre claramente en el video. Es un punto totalmente descontrolado de los dos choferes, que al final son los responsables y realmente son un peligro público para cualquier persona que esté cerca de esas tremendas máquinas y obviamente los que están adentro del bus» agregó el corredor.
Respecto a consejos para situaciones así Rosselot recomienda no involucrarse y dar espacio: «Hay que dar distancia y tratar de no ponerte en el camino de quienes estén involucrados en eso, yo creo que es la mejor medida para no verse afectado con algo que puede llegar a ser más peligroso».
El especialista en seguridad vial y vicepresidente del Automóvil Club de Chile, Alberto Escobar, coincide en que existe un factor psicológico, pero llamó a regular el transporte público en regiones.
«Hay una cosa puntual en el control de la ira, al menos de uno de los conductores, pero, por otro lado, en la visión más macro, debemos tener una preocupación integral sobre los empresarios, respecto al tipo de conductor que seleccionan y tener estándares similares a los que hay en la Región Metropolitana», propone.
Problema más profundo
Según Cristhian Guerra, director de Seguridad Pública del municipio de San Antonio, la problemática suma otras denuncias al sistema de transporte público de la provincia.
«Nosotros hemos tenido reclamos de distinta índole, como adultos mayores que nos han indicado que han sufrido maltrato o que no se les cobra la tarifa preferente; lo mismo con los escolares», explica Guerra.
El problema, según el municipio, radica en que la locomoción colectiva del litoral central se rige por intermedio de un decreto de transporte rural, lo cual les quita mucha responsabilidad a las líneas de microbuses, y además tienen muy poca fiscalización.
«Por eso como municipio estamos haciendo las gestiones para poder implementar un sistema de transporte urbano en la comuna, fue presentado al Ministerio de Transportes» menciona.


