Blooper del golero Matías Bórquez pavimentó la remontada del Pirata, que clasificó a la final de la Supercopa
Yo lo vi, y en esa acción, primero se demora mucho Bórquez. Si bien hay mérito de Coquimbo, claramente hubo un error del portero en demorarse en sacarla, analizó Cristián Basaure, que vio en vivo el primer triunfo oficial del campeón en 2026.
Después del histórico título del año pasado, Coquimbo cosechó la primera alegría del 2026 derrotando por 3-2 a Limache en un partido que tuvo de todo y clasificó a los piratas a la final de esta remozada Supercopa, donde el domingo enfrentará a Universidad Católica.
Como si fuera una maldición, a los tomateros el encuentro se les empezó a ir de las manos al minuto 73, cuando un blooper del portero Matías Bórquez provocó la remontada del campeón. Hasta ese momento el conjunto de Víctor Rivero vencía con justicia y había logrado darlo vuelta, tras la apertura del marcador del aurinegro Francisco Salinas (8) y los tantos de Jean Meneses (20) y Daniel «Popín» Castro, de penal (57). Pero cuando había que tener los dientes más apretados, el arquero formado en Palestino cometió un error garrafal, que cambió el curso del partido y levantó al Pirata de la lona.
Tras una pausa para hacer cambios, Matías Bórquez se disponía a sacar desde su arco para retomar la acción en el Sausalito, pero súbitamente el golero se sintió intimidado y, al apresurarse en reventar la pelota, su saque defectuoso impactó en el pie de Guido Vadalá, que estaba atento y significó el empate parcial de los nortinos. La frustración fue evidente en la cara del cuidavallas, que movía la cabeza de un lado para el otro consciente de su error, mientras la banca pirata, ahora liderada por Hernán Caputto, daba saltos de alegría por haber emparejado un encuentro cuando parecían noqueados.
Para colmo de la desdicha, tras el insólito condoro de Bórquez, Alfonso Parot cometió un absurdo penal al querer salir jugando, pero acabó dándole un patadón a un rival al borde de su área. La infracción fue percibida por el VAR y acabó convirtiéndose en una pena máxima que Lucas Pratto cambió por el gol en su reestreno triunfal en canchas chilenas y significó a la postre la primera victoria del monarca actual.
Para Cristián Basaure, que analizó el encuentro en directo desde Viña del Mar, no hay duda que el blooper de Bórquez sentenció un antes y un después. «Creo que ahí se marcó el quiebre del partido, porque ahí, emocionalmente, vino el el mejor segmento de Coquimbo y, por el otro lado, empezó a dudar Limache. De hecho vino el error en la salida de Parot, vino el penal, y se mandaron un par de errores más», sostuvo el comentarista de TNT Sports, que además reparó con lupa en la pifia del meta limachino.
«Yo lo vi, y en esa acción, primero se demora mucho Bórquez. Si bien hay mérito de Coquimbo, porque no es solo Vadalá, ya que había cinco jugadores de Coquimbo esperando que jugara Aguirre para Bórquez, claramente hubo un error del portero en demorarse en sacarla. Yo creo que tal vez él no lo advirtió, igual lo tenía como medio en diagonal», agregó Basaure, que siente que en la jugada del partido hubo justo premio «a la ambición de Coquimbo por las ganas de querer recuperar la pelota».
Guido Vadalá, el otro involucrado en la chambonada, prefirió no detenerse en la equivocación de Bórquez y valoró esta primera conquista con los nortinos. «Estoy muy contento por el debut, no me lo imaginé así. Estoy muy feliz sobre todo por haber ganado el partido, que se había complicado y bueno el equipo no lo merecía perder, así que bueno que pudimos sacar la victoria», señaló el volante de 28 años con paso por Boca Juniors y que llegó a llenar el vacío que dejó Matías Palavecino.