Ivonne Pérez es una de las fundadoras del grupo Mujeres BMW Riders
Fuerza de brazos y piernas junto a mucha concentración, además de tomar cursos intensivos son clave para subirse a estos vehículos.
Unas motos de juguete fueron los primeros acercamientos a las dos ruedas de Ivonne Pérez (40), después de que la ingeniera comercial se obsesionara con ellas por escuchar el motor de la moto de un tío.
«Desde que era adolescente mi sueño era tener una», dice.
En sus tiempos universitarios, vio en la calle un modelo BMW y quedó flechada.
«Investigué y solo había alrededor de seis. Al tiempo, conocí a una pareja que, por casualidad, tenía una», cuenta sobre ese empujón del destino que la ayudó a comprarse una BMW F 650 GS en 2008.
Hoy tiene otras dos motos de la marca: una F 750 GS II y su joyita, una R 1250 GS.
«Son motos big trail, de alta cilindrada. Para mí son una verdadera terapia porque te llevan donde quieras, a lugares a los que no puedes llegar en auto. Y por su cilindrada el sonido del motor es distinto y te permiten recorrer muchos kilómetros», explica.
El fanatismo la llevó a formar la agrupación Mujeres BMW Riders, donde 35 motoqueras de todo Chile, de entre 28 y 62 años, comparten este gusto. Se conocieron en clases de mecánica, primeros auxilios y manejo off-road que les ofreció la marca. Ahora hacen rutas todos los meses, junto con cursos y acciones de ayuda social.
«Muchas pasaron de ser mochilas (acompañante que va detrás del piloto) a tener su propia motocicleta, a ser protagonistas y desbloquear los miedos», relata Pérez.
Lo dice porque estos vehículos pueden resultar intimidantes por sus dimensiones y su peso.
«Antes tuve que pasar por muchas cilindradas. Ni una mujer ni un hombre parte subiéndose a una moto gigante, tienes que comenzar de a poco. Hay que dominar las curvas, la lluvia, el terreno con barro, la arena, etcétera. Y se necesita fuerza en los brazos y en las piernas porque tienes que manejar alrededor de 240 kilos», explica.
El estado físico es clave y eso es algo de lo que sabe Paola Castro, motoquera hace cuatro años.
«Tengo 58 años, soy la veterana del grupo», bromea la también integrante de Mujeres BMW Riders, quien en muy poco tiempo logró dominar la conducción de su BMW 700 GS II.
«Fui por muchos años instructora de esquí. Eso hizo que se me hiciera más fácil manejar una de estas motos», asegura. «Debes tener capacidad de ubicación y de concentración. Tienes una visión de 180 grados alrededor tuyo cuando conduces y debes estar atenta a los tiempos de reacción, de conducción y de velocidad. Para manejar estas motos de grandes cilindradas necesitas conocer su mecánica y tener la habilidad para subirte y conducirla», añade.
Preparación intensiva
La ingeniera tuvo una larga preparación para lograr tener control de la motocicleta. Tomó cursos en la BMW Motorrad Academy porque quería subir a los cerros.
«Estuve un año en clases para lograrlo, jueves y viernes, desde las nueve de la mañana hasta las tres de la tarde», relata.
De las caídas y accidentes también se aprende. Su última caída la dejó con un corte en el supraespinoso y el bícep.
«Con el tiempo ya sabes cómo caer. No lo haces con la moto, vuelas o saltas para evitar un accidente grave», cuenta Pérez.
A pesar de los porrazos, asegura que hay más mujeres en dos ruedas en las calles y que mucha gente las ve con admiración.
«En los semáforos los hombres te quedan mirando y te dicen: Oye, ¡te felicito!, ¡tremenda moto!, ¡te pasaste!, ¿cómo lo haces? Una moto de cilindrada alta es un vehículo costoso. Hay que tener las lucas y ese es un proceso que para las mujeres es un poquito más largo que para un hombre por las diferencias salariales», reflexiona.
Transmisión y motor
Las motos que conducen las mujeres del grupo son las llamadas big trail y permiten conducir por cualquier superficie.
«Son de alta cilindrada y la gran mayoría tiene un motor bicilíndrico (usan dos pistones), pero también entran en esta categoría las monocilíndricas con una cilindrada desde 450 hacia arriba, como una moto de rally», explica Álvaro Meléndez, mecánico.
Sobre las BMW, destaca algunas características: «Casi todos sus modelos usan cardán para su transmisión, a diferencia de otras marcas que usan cadena. Esto tiene varios beneficios, según mi opinión, como que las mantenciones son más económicas. También tienes más seguridad, ya que el cardán tiene una vida más larga en comparación con la cadena. No necesitas aplicar lubricante ni regular constantemente y, por último, no produce nada de ruido en comparación a las motos con cadena, las que, además, están más propensas a que se corten en plena ruta».
Valora también el motor: «Algunos modelos tienen motor con cilindros acostados llamado motor bóxer, el cual fue diseñado en los años 20 y se sigue fabricando por su gran desempeño y durabilidad. Otro factor positivo es que brinda más estabilidad y no necesita contrapesos».


