Llovió un poquito y 26 mil clientes de Santiago se quedaron sin luz
Aunque numerosas cuadrillas trabajaron durante la mañana para normalizar la situación, pasadas las 15 horas aún había 1.850 clientes sin servicio, algo «inaceptable» para Humberto Verdejo, académico del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Usach. «La lentitud en la reposición está relacionada con la antigüedad de la infraestructura existente, en que los medidores son cajas negras que solo registran el consumo», lamenta el académico, quien destaca que «a diferencia de lo que pasa en países desarrollados, en Chile son los usuarios los que deben informar a las compañías sobre los cortes, lo que ralentiza la respuesta, pues los equipos se dirigen a los lugares con más reclamos y no donde más se necesitan».


